Los planes a medio plazo del Ejército de Tierra contemplan el fortalecimiento de la capacidad defensiva de los recursos militares que resguardan las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, ubicadas en el norte de África. Uno de los activos que se prevé trasladar a esa área proporcionará movilidad, protección y potencia de fuego. Se estima desplegar cerca de medio centenar de los actuales carros de combate Leopardo 2E entre ambas ciudades, con el objetivo de reemplazar a los que actualmente se encuentran allí, que pertenecen al modelo Leopard 2A4.