- A pesar de que muchas personas piensan que vacunarse les brinda inmunidad a todos los virus, los especialistas advierten que esta percepción puede ser engañosa y peligrosa.
La expresión “Me vacuné, así que no me voy a resfriar” es común en el día a día, pero refleja una creencia errónea. Aunque las vacunas son cruciales para prevenir enfermedades, no aseguran una inmunidad total frente a todos los virus respiratorios.
Expertos sostienen que las vacunas están diseñadas para proteger contra virus específicos; por ejemplo, la vacuna contra la influenza protege contra las cepas más comunes de la gripe estacional. Sin embargo, no impide el contagio por otros patógenos, como los rinovirus o coronavirus estacionales, que son los principales responsables del resfriado común.
“Las vacunas no son una barrera mágica contra los virus”
Así lo señala Rodrigo Durán Guzmán, académico y experto en comunicación de riesgos, quien formó parte del equipo comunicacional del Ministerio de Salud durante la pandemia de COVID-19 en Chile. Durán explica que “vacunarse es esencial para la protección, pero afirmar que una vacuna te hace inmune a todo es tan absurdo como pensar que tener un paraguas significa que nunca te mojarás. Siempre hay lluvias inesperadas, fuertes vientos… y virus diferentes”, afirma Durán.
El académico insiste en que la desinformación sobre temas de salud puede propagarse tan rápidamente como los propios virus, especialmente a través de redes sociales o conversaciones informales.
“Durante la pandemia nos dimos cuenta de que la claridad en la comunicación puede salvar vidas. Frases como ‘me vacuné, así que no me voy a resfriar’ crean una falsa sensación de seguridad y pueden hacer que la gente baje la guardia. Por lo tanto, es crucial que la comunicación sobre riesgos esté bien orientada y sea clara tanto para el sistema de salud como para la población”, advierte, añadiendo que “vacunarse puede salvar vidas, pero también es necesario inmunizar nuestra mente contra la desinformación”.
El resfriado común: un adversario con múltiples caras
A diferencia de la influenza o el COVID-19, que cuentan con vacunas específicas y campañas de prevención, el resfriado común no dispone de una vacuna universal. Esto se debe a que es provocado por una variedad de virus que mutan constantemente, lo que complica la creación de una inmunización efectiva y duradera.
“Por ello, aunque estés vacunado contra la gripe, aún puedes enfermarte por otro virus respiratorio, aunque los síntomas suelen ser más leves debido a la protección que tu sistema inmunológico ha desarrollado”, enfatiza Rodrigo Durán Guzmán, especialista en comunicación de riesgos.
Con Información de desenfoque.cl