Las acusaciones relacionadas con la entrepierna en los Juegos Olímpicos de Invierno se vuelven cada vez más extrañas.

Aquí tienes el contenido traducido y reescrito:

Saltador de esquí en pleno vuelo con casco dorado, gafas reflectantes, traje negro y un dorsal azul y blanco con anillos olímpicos, contra un fondo negro. Los esquís son amplios y angulados, con uno ligeramente elevado.

Tom Weller/VOIGT/DeFodi Images a través de Getty Images

¿Están los saltadores de esquí mejorando sus genitales para volar más lejos? Esta es la gran pregunta que surge en torno a los Juegos Olímpicos de Invierno de este año en Milán y Cortina d’Ampezzo, Italia.

La especulación proviene de un reportaje del periódico alemán Bild, que alegó que algunos de los atletas en pleno vuelo podrían estar inyectándose ácido hialurónico para obtener una ventaja aerodinámica. La inyección aumenta el tamaño del pene y la superficie del traje, teóricamente garantizando a un saltador un mayor impulso, dando así un nuevo significado al término “crotch rocket”.

Las alegaciones han sido consideradas lo suficientemente serias como para que la Agencia Mundial Antidopaje (WADA) interviniese, con su presidente —y exministro de deportes y turismo de Polonia— Witold Bańka prometiendo investigar a fondo la situación.

“El salto de esquí es muy popular en Polonia, así que les prometo que lo revisaré”, dijo con una sonrisa, según lo citado por The Guardian.

Como han observado la mayoría de los medios, este no es el primer escándalo relacionado con la entrepierna en el deporte. El año pasado, el equipo de esquí de Noruega fue sorprendido manipulando sus trajes para obtener una ventaja al añadir una forma prohibida de costura en la región de la entrepierna para aumentar la superficie del traje.

Se impusieron severas sanciones a dos de los entrenadores del equipo. Mientras tanto, Marius Lindvik y Johann Andre Forfang, dos medallistas olímpicos recientes del equipo, recibieron una —¿osamos decir?— fláccida sanción de tres meses de suspensión, tras alegar que no estaban al tanto del esquema bajo la cintura.

Es una cosa ajustar la tela alrededor de la entrepierna, y otra totalmente diferente recurrir a inyecciones. ¿Y realmente funcionaría? Según el Dr. Kamran Karim, citado por Bild: “Es posible lograr un engrosamiento visual temporal del pene inyectando parafina o ácido hialurónico. Tal inyección no tiene indicación médica y está asociada con riesgos”.

En cuanto a la ventaja que esto podría otorgar, un estudio publicado en la revista Fronters en octubre encontró que cada aumento de dos centímetros en la circunferencia del traje incrementa el impulso en un cuatro por ciento, equivalente a dos pies adicionales en un salto de esquí.

No es una prueba contundente, y es difícil decir si valdría la pena implementarlo, pero parece existir algo de ciencia que sugiere que podría funcionar en la práctica. Aún así, ningún atleta individual ha despertado la sospecha de los investigadores —por ahora.

“No estoy al tanto de los detalles del salto de esquí y cómo podría mejorar, pero si algo saliera a la luz, revisaríamos cualquier cosa si está realmente relacionada con el dopaje”, comentó Oliver Niggli, director general de WADA, en la conferencia.

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Con información de https://futurism.com/future-society/olympics-crotch-allegations

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