María de la Luz González, directora ejecutiva de la Fundación Educacional Oportunidad:
Recientemente, tuve el honor de acompañar a un grupo de niñas y niños de diversas regiones de Chile en un viaje muy especial al Centro Espacial Nacional de Inglaterra. Estos pequeños fueron los ganadores del concurso “Haz que Despeguen”, una iniciativa que premia el buen desempeño en la educación parvularia.
No se trató de un simple premio, sino de una experiencia educativa excepcional, diseñada para mostrarles que el aprendizaje puede abrir puertas, alimentar sueños y ampliar horizontes que a menudo parecen lejanos.
Desde el instante en que ingresaron al centro espacial, supe que estaban experimentando algo único. Pude percibirlo en sus rostros: ojos desorbitados de asombro, sonrisas genuinas y momentos de silencio respetuoso ante lo desconocido. Fue un privilegio ver su entusiasmo al darse cuenta de que el espacio, la ciencia y la exploración son accesibles y cercanos.
Momentos como este dejan una impresión duradera. Fortalecen la autoestima, despiertan curiosidad y generan confianza. A veces, solo se requiere un instante para que un niño o niña comience a verse a sí mismo de una nueva manera.
Este viaje fue un reconocimiento a su dedicación en asistir al jardín infantil y a la escuela, al mismo tiempo que una inscripta para el país: cuando valorizamos la educación desde la niñez, los resultados son impactantes.
Chile enfrenta el reto y la oportunidad de comprometerse seriamente con la educación parvularia, no como una fase transitoria, sino como la base esencial del desarrollo humano. Es en estos primeros años donde se forjan la relación con el aprendizaje, la curiosidad y el deseo de seguir aprendiendo.
Las niñas y los niños esperan explorar, descubrir y maravillarse. Por ello, nuestras aulas deben transformarse en espacios vivos, donde aprender sea una experiencia significativa, en la que el juego, la exploración y el asombro sean centrales en el proceso educativo.
El viaje “Haz que Despeguen” nos recordó algo fundamental: creer en la infancia no es solo un discurso, sino una decisión concreta. Porque cuando un niño o niña despega, no solo cambia su vida: también impacta el futuro de nuestro país.

María de la Luz González, directora ejecutiva de la Fundación Educacional Oportunidad:
Con Información de www.lanacion.cl