El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la formación de un «Consejo de Paz» e hizo un llamado a varios líderes mundiales para que se unan a él. Sin embargo, Chile no estará incluido en esta iniciativa. A pesar de que se extendieron invitaciones a potencias como China y Rusia, el país sudamericano quedó fuera de este proyecto del mandatario estadounidense.
La Casa Blanca ha invitado a diversos jefes de Estado y de gobierno a ser parte de este consejo, que estará presidido por Trump. Entre los invitados se encuentran el presidente ruso, Vladimir Putin; el primer ministro de Hungría, Viktor Orbán; y el primer ministro de Canadá, Mark Carney.
Según el documento fundacional que obtuvo la AFP el lunes, los países que se integren al consejo podrán participar por un periodo de tres años, representados por sus máximas autoridades, aunque este plazo podría extenderse si aportan más de 1.000 millones de dólares en efectivo en el primer año.
Al ser preguntado el lunes en Florida si Putin había sido invitado, Trump respondió afirmativamente a un periodista: “Sí, ha sido invitado”.
China también ha recibido una invitación, la cual fue confirmada este martes por su ministerio de Relaciones Exteriores, aunque no especificó si aceptará la propuesta o no.
Trump como «presidente inaugural»
El preámbulo de los «estatutos» del nuevo organismo establece que «El Consejo de Paz es una organización internacional que busca fomentar la estabilidad, reinstaurar una gobernanza confiable y legítima, y asegurar una paz duradera en regiones afectadas o amenazadas por conflictos».
El documento critica “los múltiples enfoques de paz” que “institucionalizan crises en lugar de permitir que las comunidades avanzan”, haciendo alusión directa a la organización de Naciones Unidas.
Además, subraya la necesidad de contar con “una organización de paz internacional más dinámica y eficaz”.
Trump será el “presidente inaugural del Consejo de Paz” y tendrá amplias facultades, siendo el único con autoridad para invitar a nuevos países y tendrá la última palabra en todas las decisiones.
También podrá revocar la participación de algún Estado, a menos que dos tercios de los países miembros se opongan a esa decisión.
El mandatario tendrá «autoridad exclusiva» para «crear, modificar o disolver entidades subsidiarias», y será “la última autoridad sobre el significado, interpretación y aplicación” de los estatutos iniciales.
El texto señala que «Cada Estado miembro tendrá un mandato máximo de tres años a partir de la entrada en vigor de esta Carta, renovable por el presidente», especificando que esta limitación no aplicará para los países que aporten más de 1.000 millones de dólares en efectivo en el primer año.
La junta fue concebida en un inicio para supervisar la reconstrucción de Gaza, aunque sus estatutos no limitan su ámbito de actuación únicamente a ese territorio palestino ocupado.
Brasil y Argentina entre los invitados
Trump ha hecho críticas frecuentes hacia Naciones Unidas y anunció este mes que Estados Unidos se retirará de 66 organizaciones y tratados internacionales, siendo casi la mitad de ellos vinculados al sistema de la ONU.
Neice Collins, portavoz del presidente de la Asamblea General de la ONU, expresó a los periodistas: “Solo existe una organización universal y multilateral para abordar las cuestiones de paz y seguridad, y es Naciones Unidas”.
El «Consejo de Paz» comenzó a tomar forma el sábado, cuando se enviaron invitaciones a los líderes de Egipto, Turquía, Argentina, Canadá y Brasil para unirse a la iniciativa.
Trump también ha designado a figuras clave de su entorno como miembros del consejo, entre ellos el secretario de Estado, Marco Rubio; el ex primer ministro británico Tony Blair; su principal negociador en conflictos, Steve Witkoff; y su yerno, Jared Kushner.
Por su parte, Israel ha expresado objeciones a la creación de un “consejo ejecutivo para Gaza”, que funcionaría dentro de la estructura general del organismo.
Con Información de www.lanacion.cl