-
Un hombre compartió su impactante experiencia tras ser asaltado en la madrugada de este jueves. Este incidente, uno de los primeros de su clase, estuvo marcado por una violencia extrema que lo puso en grave peligro.
(Apoya el periodismo local e independiente haciéndote socio de La Voz de Pucón)
Como es habitual en verano, alrededor de las cuatro de la mañana de este jueves, Julio González (64) decidió salir a trabajar como conductor de Uber.
Él prefiere manejar en esas horas hasta las diez de la mañana para evitar el tráfico intenso de Pucón. Su principal clientela son jóvenes que regresan de bares y discotecas. A pesar de que algunos pueden haber consumido alcohol, Julio describe su turno como “tranquilo”.
Sin embargo, esa mañana tomó un giro inesperado cuando fue víctima
de un asalto que se considera como la primera encerrona registrada en Pucón. Un grupo de cuatro delincuentes lo adelantó mientras transportaba a un pasajero por la avenida El Parque en la Hacienda Puerto Pucón. En ese instante, vivió una experiencia aterradora.
“Un auto venía detrás. De repente intenta adelantarme. Me orillé para dejarlo pasar porque el camino es estrecho. Pasó y se detuvieron adelante.
Vi a tres hombres con armas y pasamontañas. Se bajaron y cuando los miré, comenzaron a gritar ‘bájate, chucha tu madre (sic)’ mientras me apuntaban. Abrí la puerta para salir, sin saber si las pistolas eran reales o no. Al abrir, uno me golpeó con la culata y mis lentes se rompieron. Afortunadamente, los vidrios no dañaron mis ojos”, relata la víctima en conversación con La Voz de Pucón.
Julio menciona que, tras el primer golpe, recibió otro más con la cacha del arma. Después del segundo ataque, cayó al suelo y su pasajero también se bajó del vehículo.
A él no le hicieron daño, pero lo peor estaba por venir: “Me dejó mal (se emociona), me gritaba que iba a matarme mientras me apuntaba con el arma. ‘Te disparo y te mato, chucha tu madre’, me decía”. Después del asalto, dos de los delincuentes se subieron a su auto robado, mientras que otro (se presume que uno quedó al volante del Mazda en el que llegaron) se unió a ellos. Intentaron escapar por la parte trasera del condominio para conectar con la ruta Quelhue-Carhuello, pero encontraron un portón cerrado y tuvieron que regresar por la misma vía hacia el Camino Internacional.
Una vez solo, Julio González pidió astutamente a su pasajero que revisara la aplicación, ya que la carrera no había finalizado y
su celular había quedado en el auto robado. Con esa información, pudieron rastrear la ubicación del Chevrolet. Llamaron a Carabineros, quienes llegaron rápidamente.
“Los delincuentes se dirigieron hacia Huife
y ahí Carabineros enviaron un informe por radio. A algunos los detuvieron cerca de Villarrica. Iban por el Correntoso y a otros los encontraron en Villa San Pedro. Gracias a la aplicación, pudieron dar con los que iban en mi auto”, recuerda.
Sobre cómo se siente tras esta pesadilla, el hombre,
quien condujo buses por 30 años en Santiago sin haber sufrido un acto delictivo, afirma: ‘Esto no se lo deseo a nadie. Ahora entiendo a quienes protestan por la delincuencia en Santiago. Los carabineros me dijeron que nunca había ocurrido algo así en Pucón’. Ahora, el conductor espera que la justicia haga su parte.
Logró recuperar su auto con la ayuda de Carabineros.
Lo encontraron en una zanja en una ruta interior cerca de Coilaco. Sin embargo, no ha recuperado su celular y, de hecho, ya no marca la misma ubicación donde se halló el auto. Pide que se lo devuelvan, ya que es una herramienta esencial para su trabajo.
(Únete a nuestro canal de Whatsapp y recibe las noticias primero)
Con Información de chilelindo.org
