Durante años, Simón Boric, periodista y hermano del Presidente de la República, ha estado cercano al poder pero lejos del foco mediático. En una de sus entrevistas más extensas con el diario El Mercurio, reflexionó sobre el legado del actual gobierno, el nuevo contexto político tras el cambio de mando y su rol personal, que, según enfatiza, se limita al ámbito familiar.
Simón Boric comentó que dudó durante mucho tiempo en hacer declaraciones públicas, destacando que no ocupa ningún cargo oficial. “Ese anonimato también me sirve como refugio y me permite apoyar a mi hermano desde el ámbito familiar”, aclaró, señalando que su decisión de permanecer en un segundo plano se basa en una convicción personal y no en una estrategia política.
A nivel personal, compartió los desafíos de estar cerca del poder, que incluyen amenazas, manifestaciones frente a su hogar y episodios de violencia en público. Relató que estas vivencias han fortalecido su rechazo a la funa y la cancelación. “Me parece inaceptable que se cancele a personas por tener pensamientos diferentes; eso es muy dañino para la convivencia social”, afirmó.
Al evaluar la gestión del Presidente Boric, Simón destacó dos aspectos que considera fundamentales en su legado: la defensa incondicional de la democracia y los derechos humanos, así como la capacidad de diálogo y pragmatismo político. Respecto a este último, defendió lo que algunos denominan “volteretas”, argumentando que “el diálogo es esencial para gobernar.”
Con respecto al nuevo ciclo político, hizo un llamado a la precaución y la apertura. “Es pronto para hacer una evaluación, pero he notado gestos que celebro”, dijo, deseando que al próximo gobierno “le vaya bien” en beneficio del país.
También reconoció errores del gobierno saliente, especialmente en el ámbito de la comunicación sobre seguridad pública, que, en su opinión, impactó en la derrota electoral del progresismo. Sin embargo, defendió el trabajo realizado y la complejidad del contexto en el que se gobernó.
Finalmente, rechazó categóricamente cualquier incursión en la política institucional, a pesar de haber recibido ofertas. “Para contribuir a Chile, el mejor lugar donde lo hago no es desde la política”, afirmó, reiterando que su papel fundamental seguirá siendo familiar, además de su labor en espacios públicos, académicos o sociales, siempre con la convicción de que el diálogo es clave para el progreso.
PURANOTICIA
Con Información de chilelindo.org