SAN BERNARDO.- Ayer, los residentes de El Cerrillo de Nos se congregaron en la sede vecinal de Valle Nevado, donde el departamento de Medio Ambiente del municipio respondió consultas sobre el impacto que podría tener la instalación de una planta de tratamiento de aguas servidas. Este encuentro es parte del proceso de participación ciudadana impulsado por el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA).
Como se preveía, la comunidad expresó un rotundo rechazo. Se manifestaron inquietudes sobre el escaso tiempo para participar (con plazo hasta el viernes 30 de enero), así como la realización de reuniones con poca asistencia y sin documentación adecuada.
Es evidente que los habitantes de El Cerrillo y Valle Nevado (sector cancha de San Jorge) se oponen a la planta de tratamiento, primero por el impacto ambiental que conlleva y segundo porque este sistema sanitario se planifica para aproximadamente 130,000 nuevas viviendas en una zona que ya padece severos problemas urbanos, como falta de alcantarillado, congestión vehicular y futuros proyectos de expansión como la ampliación de la Avda. Padre Hurtado (ex Los Morros) y la construcción de la autopista Santiago Orbital Sur y el Camino Internacional.
“Este proyecto es un desastre, ya que la mayoría de nuestra comunidad está compuesta por adultos mayores, muchos de los cuales han trabajado como areneros en el Río Maipo durante años. Esto nos haría sufrir por la contaminación y malos olores, además de exponernos a enfermedades. También dañaría nuestro entorno y perjudicaría la flora y fauna que tenemos aquí”, expresó Edith Soto, presidenta de la JJ.VV. El Cerrillo.

En cuanto al proceso participativo, Edith comentó que “fue muy breve y con escasa participación, así que nos vimos en la necesidad de informar a otras juntas de vecinos sobre lo que estaba ocurriendo. A pesar de que el plazo para presentar objeciones en línea (con Clave Única) cierra este viernes, no nos detendremos. Seguiremos organizados para tomar las acciones necesarias para detener este proyecto”.
Por su parte, Patricia Valenzuela, de la organización ambiental Ñuke Mapu, destacó que “este proyecto tendría un impacto negativo en nuestra área, ya que hemos estado trabajando para fomentar la llegada de más fauna y el crecimiento de nuestros árboles nativos. La planta de tratamiento iría en contra de esos procesos naturales”.

DEPARTAMENTO DE MEDIO AMBIENTE
Javiera García, ingeniera ambiental del departamento de Medio Ambiente del municipio, aclaró las inquietudes en la reunión respecto a la instalación de la planta de tratamiento. “Es evidente que la comunidad rechaza este proyecto, que ya tiene la concesión del terreno para la conexión. No obstante, esto no significa que la planta esté lista”, subrayó.
“El proyecto está dividido en tres subfases y avanzará de acuerdo a la proyección inmobiliaria. Por ejemplo, la subfase n°3 está prevista para 2038, y si para entonces no hay la cantidad necesaria de viviendas, no se construirá la planta”, añadió la ingeniera.

Con Información de chilelindo.org