Desde el Valle del Maipo hasta Casablanca, la proximidad con la ciudad facilita el acceso a viñas que integran historia, arquitectura y gastronomía, ofreciendo experiencias enoturísticas para diversos públicos. Los recorridos guiados, las degustaciones y los entornos naturales son perfectos para una salida de día o un relajante fin de semana.
Gracias a su accesibilidad, la variedad de propuestas y la calidad de sus vinos, La Nación te sugiere visitar estos viñedos cercanos a Santiago.
Viña Concha y Toro
Si te preguntas qué hacer en Santiago y buscas viñas cercanas a la capital, Viña Concha y Toro es uno de los destinos más icónicos del Valle del Maipo.
Situada en Pirque, a menos de una hora del centro y cerca del Cajón del Maipo, esta viña combina historia y patrimonio junto con una propuesta de enoturismo de nivel internacional.
Los recorridos incluyen bodegas históricas, jardines patrimoniales y viñedos, realizando también una parada en el Casillero del Diablo, un símbolo del vino chileno. La experiencia se complementa con degustaciones guiadas que introducen al visitante a sus principales variedades y a la esencia del Valle del Maipo.
Además, se puede disfrutar de los exteriores de la Casa Don Melchor, la Experiencia Museo Sensorial Casillero del Diablo y la Bodega de Guarda del Alto, centrada en los vinos de alta gama, junto a otros espacios que enriquecen el recorrido enológico y patrimonial.
Los horarios y modalidades de visita varían según el tipo de tour, así que se recomienda verificar la disponibilidad y detalles en su sitio web oficial antes de la visita.
Casa Viñamar
Para quienes prefieren los espumantes, Casa Viñamar es una parada ineludible para los amantes de los vinos frescos y burbujeantes.
Ubicada en el Valle de Casablanca, al lado de la Ruta 68 y a solo 45 minutos de Santiago, la viña resalta por su majestuosa casona blanca de estilo marroquí, visible desde la carretera y rodeada de viñedos.
Las experiencias incluyen recorridos por los viñedos, visitas a la cava subterránea y explicaciones sobre los diversos métodos de elaboración de espumantes, énfasis en el método tradicional o champenoise. Dependiendo del tour, la visita puede culminar con degustaciones en la terraza, opciones de picnic entre viñas o incluso actividades para crear tu propio espumante.
La visita se completa con Macerado Bistró, un restaurante dentro de la viña, ideal para disfrutar de una pausa gastronómica mientras se contempla el paisaje del valle.
Los horarios y modalidades dependen de la experiencia elegida, por lo que es aconsejable consultar anticipadamente la disponibilidad en su sitio web oficial.
Viña Haras de Pirque
Situada a los pies de la Cordillera de los Andes y en la entrada del Cajón del Maipo, Viña Haras de Pirque se distingue como una de las opciones más únicas para quienes buscan qué hacer en Santiago sin alejarse demasiado de la ciudad. A solo 45 minutos del centro, la viña fusiona vino, paisaje y una fuerte conexión con la tradición ecuestre.
Desde 1991, esta viña está ubicada en un fundo de más de 100 hectáreas, coexistiendo con uno de los criaderos de caballos de gran calidad más antiguos del país, un sello que se manifiesta en todo el proyecto, especialmente en su bodega con forma de herradura, una arquitectura singular en el entorno del enoturismo nacional.
El recorrido por el lugar permite explorar viñedos, bodegas y espacios subterráneos, siempre teniendo la cordillera como telón de fondo. La experiencia se puede extender en Hussonet, su restaurante situado en la parte alta de la bodega, que ofrece una terraza y un salón con ventanales amplios desde donde se puede apreciar el Valle del Maipo en todo su esplendor.
Para obtener información sobre horarios, tours y detalles actualizados, se aconseja revisar su sitio web oficial con antelación.
Cousiño Macul
Para quienes se preguntan qué hacer en Santiago, Viña Cousiño Macul es una excelente opción que combina vino, historia y aire libre.
Ubicada en la comuna de Peñalolén, en Avenida Quilín 7100, esta viña se destaca por su fácil acceso en transporte público y por conservar viñedos, bodegas históricas y amplias áreas verdes en un entorno urbano.
La viña ofrece una variedad de tours guiados diseñados para diferentes tipos de visitantes, desde los que inician su camino en el mundo del vino hasta quienes buscan una experiencia más técnica. Las visitas permiten explorar los viñedos, conocer bodegas de valor patrimonial y entender el proceso de producción a través de degustaciones dirigidas de varias etiquetas.
Entre las alternativas disponibles se encuentra el tour clásico, que incluye un recorrido general por las instalaciones y una degustación de tres copas; el tour premium, que se centra en una cata más exhaustiva y detallada; y el tour en bicicleta, una opción perfecta para quienes desean un panorama activo al aire libre, recorriendo los viñedos y las construcciones históricas de la viña.
Las visitas se realizan de martes a domingo, y los horarios y duraciones varían entre una y tres horas, según la experiencia escogida.
Para más información y datos actualizados, se recomienda consultar su página web oficial.
Con Información de www.lanacion.cl