Razones detrás del alto nivel de agua en el embalse El Yeso para 2026, en contraposición con otros embalses en Chile que apenas alcanzan el 20% de su capacidad.

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El embalse El Yeso, que representa la principal reserva de agua potable para el Gran Santiago, comenzó el año 2026 con una capacidad del 92%, según datos de la DGA. Esta situación resalta una gestión hídrica proactiva y eficaz, en contraste con embalses críticos en el norte y centro del país.

A diferencia de varios embalses en niveles críticos, algunos por debajo del 20% de su capacidad, El Yeso en la Región Metropolitana inició el 2026 con un volumen notable de 202,3 millones de metros cúbicos, que equivale al 92% de su capacidad total, según el Boletín Hidrometeorológico de la Dirección General de Aguas (DGA) del 12 de enero de 2026.

El contraste es significativo: el mismo informe señala un volumen embalsado nacional de 5.831 millones de m³, lo que representa un 14% menos que en enero de 2025, y cinco embalses por debajo del 20% en regiones como Atacama, Coquimbo y Valparaíso. Ejemplos son La Paloma en Coquimbo con 9% y Puclaro con 18%, mientras que Peñuelas en Valparaíso se sitúa alrededor del 9%.

La situación de El Yeso no solo refleja un buen nivel de almacenamiento, sino que también ejemplifica un modelo de gestión integrada y gobernanza hídrica, destinado a asegurar el abastecimiento de agua potable para el Gran Santiago, que alberga cerca de la mitad de la población del país, incluso en condiciones de sequía estructural.

“La buena situación del embalse El Yeso es resultado de una gestión constante. Desde la Junta, analizamos mensualmente distintos escenarios para tomar decisiones anticipadas”, declaró Luis Baertl, presidente de la Junta de Vigilancia del Río Maipo (JVRM).

Añadió que Aguas Andinas establece criterios técnicos definidos y mantiene una visión estratégica del año hidrológico, en constante coordinación con la JVRM, priorizando la protección del stock de agua potable.

Desde la JVRM, resaltan la importancia de la transparencia y coordinación entre usuarios. Se informa regularmente sobre el estado del embalse, los volúmenes disponibles y los aportes de usuarios no sanitarios, buscando fortalecer la seguridad del abastecimiento humano en un contexto de gran incertidumbre climática.

Un ejemplo claro de esta gestión fue la operación especial realizada entre septiembre y octubre de 2025, donde varios usuarios decidieron resguardar el nivel del embalse El Yeso, almacenando parte de sus volúmenes asignados y realizando aportes voluntarios de agua.

Gracias a este acuerdo, El Yeso acumuló 15,6 millones de metros cúbicos adicionales, fortaleciendo así la reserva estratégica para enfrentar el verano y el inicio de 2026 con mayor certeza. La restitución de esos volúmenes se decidirá más adelante, según las reglas acordadas y las condiciones hidrológicas.

Actualmente, la DGA monitorea 25 embalses en nueve regiones con diversos usos productivos y sanitarios. En este escenario afectado por la sequía, El Yeso se distingue no solo por su nivel de llenado, sino también porque demuestra que la infraestructura es crucial, pero la gobernanza y la anticipación son igualmente determinantes que la lluvia.

En un país donde muchos territorios comienzan el año con embalses en mínimos históricos, la experiencia de El Yeso envía un mensaje claro sobre política pública y gestión de cuencas: reglas claras, cooperación entre actores, decisiones anticipadas y transparencia son esenciales para enfrentar la escasez y garantizar un abastecimiento hídrico sostenible.

Con Información de chilelindo.org

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