Prueba de VIH en lengua de señas facilita el acceso a la atención sanitaria para la comunidad sorda.

La Universidad Católica de Temuco (UCT) está implementando una innovadora iniciativa destinada a eliminar las barreras históricas en el acceso a la salud sexual: un modelo de prueba rápida de VIH que utiliza un enfoque visual y es accesible en lengua de señas chilena (LSCh). Este diseño permite que las personas sordas reciban orientación y resultados de manera clara, directa y sin intermediarios.

“Yo lo vivo, por eso sabía que era necesario”
, comenta Carolina Pérez Hueche, tecnóloga médica sorda e investigadora de la UCT, quien lidera el proyecto “Test Visual Rápido de VIH accesible para Personas Sordas”. Ella enfatiza que la accesibilidad no es un añadido, sino una condición indispensable para garantizar derechos:
“Antes, no había manera de recibir los resultados de forma comprensible. Ahora podemos obtener información clara y directa, sin depender de intermediarios que puedan comprometer nuestra confidencialidad”.

Este proyecto reconoce a la comunidad sorda como una comunidad lingüística y cultural con su propia identidad, cuya lengua natural es la LSCh. A pesar de ello, la discapacidad auditiva sigue siendo una condición frecuentemente invisibilizada en diferentes contextos, lo que genera exclusión en el acceso a información y servicios de salud, sobre todo en la prevención y diagnóstico de VIH/Sida. En este sentido, se busca adaptar el proceso de testeo a un enfoque visual, respetando lengua y cultura para asegurar un acceso equitativo y a tiempo.

Como parte del desarrollo del proyecto, la UCT ha certificado a 35 profesionales, tanto estudiantes como titulados, en accesibilidad y testeo inclusivo, con el fin de contar con equipos capacitados para aplicar el test rápido de VIH en condiciones comunicacionales óptimas. Asimismo, se han integrado matronas y profesionales del Laboratorio Clínico UC Temuco para garantizar la correcta administración del examen y la derivación en caso de resultados reactivos.

Desde el equipo clínico, la matrona Andrea Carrillo Reyes señala el costo de mantener barreras de acceso, argumentando que
“si las personas sordas no tienen el acceso para realizarse pruebas, los diagnósticos se retrasan y se invisibiliza su realidad sanitaria. Todos deben tener la oportunidad de acceder a información y exámenes de salud sexual y reproductiva de manera clara y segura”
. La iniciativa también incluye educación en salud sexual a través de recursos visuales y el apoyo de organizaciones locales.

El proyecto contempla operativos con coordinación interinstitucional y la participación de la Asociación Regional de Sordos de Temuco (Aresot) y el Club Deportivo y Cultural de Sordos de Temuco, entre otros participantes, iniciativas que contarán con intérpretes y material educativo visual.

Mónica Díaz, referente del Programa VIH/SIDA e ITS de la Seremi de Salud de La Araucanía, destacó que este tipo de proyectos
“muestra que es posible llevar a cabo acciones que permitan a las personas acceder a información y a salud de una manera mucho más humanizada”.

Para Carolina Pérez Hueche, el impacto va más allá del acceso a un examen: “
Nada sobre nosotros sin nosotros. Es vital que quienes enfrentamos la discapacidad seamos incluidos en la toma de decisiones sobre nuestra atención sanitaria. Todos tienen derecho a recibir información sobre salud sexual y reproductiva de manera comprensible y a decidir con autonomía”
. El equipo espera que este modelo pueda replicarse en otros ámbitos e incluso a nivel nacional, abriendo el camino hacia una atención más inclusiva y humanizada.

Con Información de pagina19.cl

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