Protocolo de evacuación para personas mayores con discapacidad durante situaciones de emergencia.

Evacuación

La evacuación de personas mayores y con discapacidad, así como el manejo de incendios forestales y emergencias en Chile, son cruciales para salvaguardar vidas en situaciones de riesgo. Preparar un plan previo, contar con el apoyo de cuidadores y adaptar las estrategias a las necesidades específicas de cada individuo es fundamental para asegurar una evacuación segura.

Los recientes incendios en el sur de Chile, que obligaron a evacuar a aproximadamente 50,000 personas, han evidenciado las dificultades que enfrentan los adultos mayores y las personas con discapacidad durante la evacuación, especialmente cuando dependen de la asistencia constante de familiares o cuidadores.

En estas situaciones, contar con un plan estructurado y mantener la calma son esenciales para salvar vidas y minimizar riesgos en emergencias.

Según la investigadora del Instituto de Investigación de Cuidados de la Salud de la Universidad Andrés Bello, Alejandra Araya, es crucial desarrollar un plan familiar que se ajuste a las necesidades particulares de cada hogar.

“Es aconsejable tener un kit de emergencia, establecer un punto de encuentro y practicar simulacros de evacuación para garantizar una respuesta efectiva y coordinada”, señala la especialista.

Este plan debe contemplar rutas accesibles dentro de la vivienda, identificar cuidadores designados para cada persona que requiera asistencia y practicar la salida desde todas las estancias.

Araya enfatiza en que las familias deben preparar un kit de emergencia y mantener despejadas las rutas de evacuación.

Algunas recomendaciones clave son:

  • Verificar que puertas y ventanas se abran sin dificultad.

  • Eliminar obstáculos o desorden que puedan provocar caídas.

  • Conocer y practicar las salidas desde todos los rincones de la casa.

Estas acciones ayudan a acelerar la evacuación y a reducir el riesgo de accidentes en momentos críticos.

Al momento de evacuar, es fundamental mantener la calma y no dejar sola a la persona que necesita ayuda.

“Se recomienda gatear bajo el humo, cubrirse la boca y la nariz con un paño húmedo, probar las puertas antes de abrirlas y utilizar siempre las escaleras”, aclara la investigadora.

Para los adultos mayores, es crucial respetar su autonomía, consultando previamente sobre el tipo de asistencia que requieren y adaptando la ayuda a lo que pueden hacer por sí mismos.

Determinar con anticipación la técnica de evacuación más adecuada puede ser decisivo en una emergencia.

Entre las opciones recomendadas se encuentran:

  • Técnicas de levantamiento, con uno o dos ayudantes.

  • Arrastre utilizando mantas.

  • Uso de sillas de ruedas.

  • Carga en brazos por dos adultos, cubriendo a la persona con una manta húmeda para protegerla del calor.

Las adaptaciones en la evacuación deben tener en cuenta el tipo de discapacidad:

  • Discapacidad visual: siempre comunicar cada movimiento y describir obstáculos como escaleras o pasillos.

  • Discapacidad auditiva: emplear lenguaje corporal, gestos claros y escribir instrucciones cuando sea necesario.

Asimismo, es vital designar un cuidador principal por cada persona, cerrar puertas al salir, realizar un conteo en el punto de encuentro y asegurarse de que nadie quede en el interior de la casa. En edificios, evitar el uso de ascensores.

En circunstancias extremas donde la evacuación no sea factible, la experta recomienda:

  • Sellar puertas con toallas húmedas.

  • Llamar al 132 (Bomberos) y exponer claramente la situación.

  • Dirigirse a áreas seguras dentro de la vivienda hasta recibir asistencia.

La preparación anticipada, la adaptación de las acciones a cada necesidad y la coordinación familiar son esenciales para proteger la vida de los abuelitos y las personas con discapacidad en situaciones de emergencia, donde cada minuto cuenta.

Con Información de chilelindo.org

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