La protesta contra la reforma laboral impulsada por Javier Milei, que se discutió el miércoles en el Senado, culminó en disturbios violentos en Buenos Aires. Se produjeron disparos de proyectiles de goma, chorros de agua y gases por parte de la Policía, mientras los manifestantes lanzaban piedras. La jornada estuvo marcada por una alta tensión, resultando en policías heridos y un número indeterminado de manifestantes detenidos.
La ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, reportó a primera hora de la tarde, a través de la red social X, que tres agentes de la Gendarmería y un policía resultaron heridos, además de mencionar algunas detenciones.
EFE fue testigo de numerosas detenciones, así como otros medios de comunicación presentes en el lugar. Hasta el momento, no se han actualizado las cifras oficiales, aunque algunos medios argentinos hablan de hasta 14 heridos.
“Las van a pagar”, advirtió la ministra, mientras los gases impactaban en los rostros de los manifestantes y las piedras volaban sobre los policías, según reportó Emol.
Extensa sesión para debatir la polémica ley
Alrededor del mediodía, comenzó una extensa sesión del Senado para debatir la controvertida Ley de Modernización Laboral. En términos sencillos, una reforma que, de aprobarse, alterará de manera drástica las condiciones laborales en Argentina, un país con una de las tradiciones sindicales más fuertes de América y el mundo.
Los manifestantes, convocados por los sindicatos, incluida la Confederación General del Trabajo (CGT), la mayor central obrera de Argentina, comenzaron a congregarse en la Plaza del Congreso hacia las 15:00 horas locales (18:00 GMT).
Pronto, un grupo de aproximadamente 30 personas, algunas encapuchadas y calificadas por algunos sindicalistas como saboteadores, rompió las vallas de seguridad que rodeaban el Congreso, causando el colapso parcial de la estructura, según constató EFE.
La Policía respondió con gases, chorros de agua a presión y proyectiles de goma. Los manifestantes reaccionaron arrojando piedras que recogieron de las veredas, típicas de las avenidas porteñas. Así fue como se desvaneció lo que podría haber sido una protesta pacífica.
En medio del caos, algunos manifestantes confeccionaron un cóctel molotov que lanzaron contra un camión de la Policía, así como otro explosivo frente al Congreso. Esta situación hizo que las calles circundantes se llenaran de policías motorizados que disparaban balas de goma y gas pimienta contra los participantes de la protesta.
A medida que la tensión aumentaba, los alrededores del Congreso se convirtieron en un campo de batalla. Las fuerzas de seguridad comenzaron a dispersar a los manifestantes de la plaza hacia las 18:00 horas locales (21:00 GMT).
Fue en ese momento cuando varias unidades de policías federales irrumpieron nuevamente en la plaza, avanzando desde detrás de las vallas de seguridad que protegen el Legislativo para realizar detenciones de manifestantes.
Con Información de www.lanacion.cl