Política cultural, innovación social y desarrollo de la sociedad en Chile.

Denise Y. Ho, historiadora estadounidense y profesora en la Universidad de Georgetown, afirmó en su conferencia durante su visita a Chile que “el Partido Comunista chino siempre ha utilizado la cultura como fuente de poder”. Esta reflexión me recordó a Sergio Melnick (Q.E.P.D.), quien ofrecía una visión prospectiva sobre la cultura, argumentando que la derecha se enfoca principalmente en aspectos económicos, el orden y la seguridad, priorizando la racionalidad sobre las emociones. Para él, ese era un error: “olvidar que la emoción doblega el instinto”. La emoción, proveniente del latín “emovere”, significa mover, y es lo que activa tanto a las personas como a la sociedad. Además, Melnick sostenía que la democracia se fundamenta más en la emoción que en la razón. En contraste, la izquierda, influenciada por el pensamiento de Antonio Gramsci, concede una importancia estratégica a la política cultural, reconociendo que el poder político surge del dominio previo de símbolos y valores en la sociedad, tomando el desafío como una Batalla Cultural.

La cultura desde la perspectiva de la derecha se ha estructurado en tres pilares fundamentales: a) Identidad y Tradición, que giran en torno a los símbolos patrios y la historia frente al multiculturalismo y la globalización, manifestándose en actos simbólicos como el izamiento de la bandera o el canto del himno nacional. b) Valores Humanistas y la familia como núcleo básico de la sociedad, defendiendo la libertad de los padres en la educación de sus hijos. c) El énfasis en el individuo sobre la identidad grupal y la libertad asociada a la autonomía respecto al Estado. Esta perspectiva necesita ser ampliada.

Las derechas deben reconocer que la cultura va más allá de “artes y letras”, trascendiendo los museos y espectáculos. En el contexto de la Sociedad Digital, estamos experimentando una nueva dimensión de la batalla cultural, más íntima y doméstica, a través de las redes sociales, los podcasts, y en la comunicación cotidiana con sus diversos formatos (datos, texto, audio, imagen, multimedia y multimedios) que configuran la percepción de la realidad, los valores y el sentido común de la gente. Este fenómeno nos desafía al ver el debilitamiento de la intermediación en todos los ámbitos, así como el inmediatismo, donde todo es instantáneo y el futuro se vuelve irrelevante, junto con las consecuencias de nuestras acciones.

La Política Cultural del Presidente José Antonio Kast debe establecer una estrategia para contrarrestar un ethos marcado por el materialismo: consumismo, hedonismo y nihilismo. Se debe confrontar la cultura Woke (Progresismo) mediante la Educación Cívica en el sistema educativo. Es crucial promover y preservar los valores humanistas de Occidente; cumplir con el mandato constitucional de garantizar el pleno desarrollo, no solo material, sino también espiritual de las personas. Además, hay que fortalecer la ética y la probidad, respetar la libertad de credo, conciencia y pensamiento, y asegurar que el material cultural y científico en el ámbito educativo esté fundamentado en evidencia empírica verificable, alejando dogmas religiosos, económicos e ideológicos.

El nuevo desafío radica en ampliar la concepción de la cultura, adaptándose a la sociedad emergente[1], considerando un enfoque eco-ético-sistémico-relacional y las nuevas dimensiones digitales de lo témporo-espacial: lo temporal, que es omnipresente, omnisciente y omnipotente; y lo territorial, que integra la localidad y la globalidad. Esto abarca a todos los involucrados (stakeholders), tanto públicos como privados, y a la sociedad civil. Es necesario adoptar nuevos paradigmas: el Desarrollo Humano, la Innovación Social, la Cultura de Paz, la Gestión del Conocimiento, la Cultura Colaborativa, y la Salud Mental y Subjetividad (Bienestar). También se debe apoyar la Gestión del Talento (GLOCAL) en la valorización del patrimonio cultural y turístico. Espero que se asuman estos nuevos Paradigmas de lo Cultural, fomentando valores relacionales, un carácter inclusivo, cohesión social, sentido de comunidad y respeto a la diversidad. Esto potenciará la contribución de la sociedad civil y del sector privado en la gestión y financiamiento de la CULTURA. ¡Así sea!

https://youtu.be/OBDPexZZAtU

Conferencia del Dr. Carlos Cantero, sobre Caracterización de la Cultura y la Sociedad Digital, en el Foro Latinoamericano de las Ideas 2024, en Asunción, Paraguay, Instituto de Desarrollo Patria Soñada: https://youtu.be/OBDPexZZAtU

Carlos Cantero, Geógrafo, Máster y Doctor en Sociología.

 

Con Información de desenfoque.cl

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