Personas que se identifican con animales: una exploración de la conexión humano-animal.

En las redes sociales han circulado videos de personas que
caminan, hacen gestos y utilizan máscaras y colas para representar animales
en varios países, como Argentina y Uruguay. Se les denomina
therians
, un término utilizado por quienes afirman identificarse con especies como gatos, perros o lobos, entre otras. Este fenómeno, que involucra principalmente a jóvenes, carece de una definición clínica formal y provoca
reacciones que oscilan entre la curiosidad y la burla.

El psicólogo clínico especializado en estructuras de personalidad,
Diego Vicent,
explica que se trata de un
proceso identitario
que no debe ser automáticamente visto como una patología, aunque
en algunos casos puede necesitar apoyo profesional.

Desarrollo identitario y pandemia

Según lo que indica Vicent, “no existe un estudio formal ni una teoría sobre esto;
es algo nuevo
”. En este sentido, señala que más allá de una identidad rígida, los therians expresan rasgos de identificación: “No se transformarán en un animal;
no dejarán de hablar ni de usar el celular.
”.

El especialista atribuye parte del surgimiento de este fenómeno a la
pandemia
. “Muchos de ellos son adolescentes que
vivieron esa etapa muy pequeños, y durante ese tiempo no había espacios para socializar
. Muchos de ellos pasaron el día con sus mascotas, que tal vez fueron su única conexión”, explicó. A su ver, el aislamiento, la disminución de habilidades sociales y el apego a los animales de compañía influyeron en estas formas de identificación.

Vicent añade que los animales posibilitan un lazo sin necesidad de comunicación verbal: “No poseen
vocabulario humano; se conectan a través de las emociones
. Esta interacción es más emocional que verbal”. Esta relación, indica, se ha intensificado en
una generación que tiende a humanizar a sus mascotas e integrarlas en su entorno afectivo.
.”

Rechazo social

El psicólogo compara estas comunidades con antiguas tribus urbanas. “
Son espacios que permiten la autoexpresión y la identificación grupal
”, señaló. Sin embargo, advierte que la exposición pública puede llevar a la estigmatización.

Vicent indica que
el rechazo puede intensificar la conexión con el mundo animal
: “
Si son rechazados por su especie humana, es más probable que busquen la compañía de animales
”. Para el especialista, la forma en que se presenta este fenómeno en los medios es crucial para evitar la reproducción de dinámicas excluyentes.

¿Hay riesgo o se requiere ayuda psicológica?

Vicent es claro al señalar que
esto no constituye un trastorno por sí mismo
. “
No se convierte en patológico mientras no se distorsione la realidad
”, explicó. El riesgo se presenta cuando las personas intentan imitar comportamientos animales de manera literal: “
Comer en el suelo, ingerir comida para perros o hacer sus necesidades fuera de casa implican una desconexión de la realidad y podrían ser síntomas de un delirio.
”.

En esos casos, sugiere buscar apoyo psicológico,
no para eliminar la identificación
, sino para integrarla: “
La terapia puede ayudar a incorporar esas cualidades admiradas a la identidad, sin perder el sentido de uno mismo.
”.

El especialista recuerda que el desarrollo identitario es un proceso dinámico y que el cerebro alcanza su madurez en la adultez. “
La identidad evoluciona con el tiempo; esto puede ser una etapa más dentro de ese camino.
”, concluyó.

Con Información de www.elperiodista.cl

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