La Escuela Emilio Surber finaliza con éxito un proceso de intervención psicosocial, apoyada por el DAEM de Osorno y un equipo multidisciplinario.

La Escuela Emilio Surber, en conjunto con el Departamento de Administración de Educación Municipal (DAEM) de Osorno, ha finalizado un proceso de intervención psicosocial que consistió en siete sesiones formativas para su equipo docente. Este programa tuvo como objetivo mejorar el ambiente laboral, promover el autocuidado y establecer estrategias de mejora para el año 2026, con la participación activa de profesores, asistentes de educación y equipos de gestión.

La coordinación del proceso estuvo a cargo de la psicóloga del DAEM, Camila Martínez, junto a la encargada de Convivencia Escolar, Jocelyne Kramm, contando con el apoyo de un equipo multidisciplinario de profesionales especializados en áreas como derecho, salud mental, prevención y bienestar laboral. Entre los colaboradores, destacaron la fonoaudióloga Sandra Palma, quien dirigió una jornada de capacitación; el abogado José Luis Coria, que impartió un taller sobre derechos laborales y acoso; el prevencionista Cristian Lemuy; y el profesional de la ACHS, Jan Kürten, quienes abordaron temas de seguridad y salud en el entorno laboral.

El proceso se inició con un diagnóstico del clima laboral, realizado mediante encuestas anónimas, que permitió identificar áreas prioritarias como la resolución de conflictos, la valoración entre colegas, el desarrollo de habilidades de liderazgo y la prevención de la violencia pasiva. Las primeras sesiones se llevaron a cabo en mesas de trabajo, creando espacios de reflexión colectiva y propuestas desde la comunidad educativa.

Según Camila Martínez, “las sesiones ayudaron a visibilizar tensiones internas que, aunque no eran evidentes, impactaban en la convivencia. Se trabajó en fortalecer el reconocimiento mutuo y el buen trato, así como en proponer metas comunes para un mejor ambiente laboral. La participación activa de profesionales como Sandra Palma fue fundamental para crear identidad y empoderar a los equipos”.

Un enfoque destacado fue la atención a las jerarquías informales que afectaban la comunicación intergeneracional dentro del equipo. “En esta escuela se evidenció la necesidad de fomentar un respeto que trascienda roles y antigüedad. Se promovió que los funcionarios más jóvenes sean valorados por su profesionalismo y contribuciones, derribando ciertas barreras culturales”, añadió Martínez.

En cuanto al apoyo pedagógico, se realizó un seguimiento conforme a la Circular N°30 de la Superintendencia de Educación, que orienta sobre los registros oficiales que deben mantener los establecimientos educativos. Esta tarea fue liderada por las coordinadoras Cristina Saldivia y Luzmira Bustos, quienes apoyaron la sistematización y registro de las acciones pedagógicas implementadas.

El proceso culminó con una jornada de revisión de resultados y planificación conjunta para 2026, donde se discutieron acciones concretas para fortalecer el liderazgo, mejorar la comunicación interna y potenciar la participación de toda la comunidad escolar, incluyendo estrategias para involucrar a las familias en talleres paralelos.

Los resultados del diagnóstico manifiestan un clima laboral mayormente positivo: el 85% del equipo expresa que disfruta de su trabajo, y el 69% señala tener una buena relación con su jefatura. Sin embargo, se identificaron áreas de mejora, como el fortalecimiento del sentido de valoración, dado que un 16% se siente poco o nada valorado, y la retención laboral, con un 50% dispuesto a dejar el establecimiento si surgiera otra oferta.

Esta experiencia se alinea con la estrategia del alcalde Jaime Bertin y del DAEM de Osorno, que busca garantizar no solo el desarrollo académico de los estudiantes, sino también el bienestar integral de toda la comunidad escolar.

Con Información de osornoenlared.cl

Con Información de chilelindo.org

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