Un grupo de investigadoras de la Universidad de Chile ha creado un proceso biotecnológico basado en la fermentación con hongos para mejorar significativamente la calidad nutricional de las macroalgas y facilitar la absorción de sus proteínas, con el objetivo de fomentar su inclusión en la alimentación diaria.
Este estudio ha dado lugar a una micoproteína altamente digestible, producida a partir de algas marinas, que logra cerca de un 100 % de absorción proteica, superando ampliamente a las algas no tratadas, que apenas alcanzan un 60 %. Este avance abre nuevas oportunidades para incorporar biomasa marina en alimentos más accesibles y atractivos para el consumo humano.
La investigación fue publicada en la revista científica Molecules, dirigida por la doctora Catalina Landeta, académica de la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacéuticas, junto con un equipo interdisciplinario del Departamento de Ingeniería Química, Biotecnología y Materiales, así como del Centro de Biotecnología y Bioingeniería (CeBiB).
El proceso implicó la fermentación de cochayuyo con hongos, cuyas enzimas rompen la pared celular de las algas, liberando sus proteínas y facilitando su digestión. Además de mejorar el valor nutricional, el equipo se enfoca en optimizar el sabor y las propiedades sensoriales, lo cual es un obstáculo importante para el consumo de algas en Occidente.
Desde la perspectiva ambiental, el desarrollo es destacable por su bajo impacto, ya que no necesita agua dulce ni suelo agrícola, y podría requerir hasta cinco veces menos tierra y quince veces menos agua en comparación con la producción de proteína animal.
Este trabajo forma parte de una línea de investigación que ha dado lugar a MycoSeaweed®, un alimento patentado que en 2025 recibió el primer lugar nacional en el Premio de Innovación Alimentaria de Corfo, consolidándose como una propuesta chilena en el desarrollo de los denominados “alimentos del futuro”.
Con Información de www.elperiodista.cl