Inauguración de un mural en mosaico que representa la flora y fauna del Mallolafken en Villarrica.

Este proyecto, realizado de manera colaborativa con estudiantes del Colegio Altas Cumbres, resalta la importancia del humedal urbano del Lago Villarrica mediante el arte, la educación ambiental y la memoria biocultural de la región.

La inauguración del «Mural mosaico y cerámica ilustrada, flora y fauna del Mallolafken» tuvo lugar en la costanera de Villarrica, invitando a la comunidad a observar, reconocer y proteger su entorno lacustre. Esta obra de arte público, situada a la orilla del lago, fue ejecutada por la Colectiva Tierra Húmeda, conformada por Aner Urra y Paula Tikay, y cuenta con financiamiento del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio a través del FONDART Regional de La Araucanía, en su convocatoria 2025.

El mural, que abarca unos 20 metros cuadrados, combina mosaico de vidrio y cerámica ilustrada, utilizando materiales que resisten las condiciones climáticas de la zona. La obra representa diversas especies de flora y fauna que habitan el área del lago y su humedal, integrando relatos y memorias construidas de forma colectiva durante un proceso participativo a lo largo del año.

La creación del mural involucró a 20 estudiantes de 7° básico a 4° medio del Colegio Altas Cumbres, quienes forman parte del grupo de forjadores ambientales del establecimiento. A través de tres talleres, los alumnos se involucraron en actividades de observación en el terreno, reflexión biocultural y creación artística, aprendiendo directamente sobre el lago y su ecosistema.

Observación y aprendizaje

El proceso comenzó en mayo con un taller de observación y monitoreo del humedal, dirigido por la Colectiva Ko Habitantes. Durante una caminata por la costanera, los estudiantes identificaron 15 especies y más de 75 aves, registrando comportamientos y características que luego fueron transformadas en dibujos y apuntes, convirtiéndose en la base visual y conceptual del mural.

En un segundo encuentro, centrado en la bioculturalidad del territorio, Juan Paillamilla, un habitante local, compartió con los estudiantes la relación histórica y cultural entre el pueblo mapuche, el lago y sus habitantes. “Los nombres, los materiales y los oficios son portadores de memoria; las manos también recuerdan el territorio”, fue una de las reflexiones que resonó en este espacio, donde se trabajó con greda del lago mezclada con poleo, simbolizando esta conexión en la infografía del mural.

El ciclo formativo culminó con un taller de introducción al mosaico, realizado por la Colectiva Tierra Húmeda junto a la profesora de Artes Jessica Delgado. En tres sesiones, los estudiantes aprendieron la técnica de mosaico indirecto, transformando sus propias observaciones en piezas que fueron instaladas en su escuela, promoviendo el aprendizaje práctico y el trabajo colaborativo.

Elaboración del mural

Con todo el material recopilado—dibujos, notas, fotografías y registros—las artistas elaboraron los diseños finales y comenzaron la creación del mural. El proceso de ensamblaje y colocación de las piezas se extendió durante cinco meses, montando fragmentos de vidrio de colores como un rompecabezas que recreó la escena del Mallolafken, Lago Villarrica. Durante este tiempo, se incorporaron nuevas especies observadas en otoño, como el coipo, que fue representado en el mural como un gesto de memoria y cuidado.

La obra incluye una infografía en cerámica de gran tamaño, que ayuda a identificar las especies representadas y a entender el propósito educativo del mural. Además, se incorporó un código QR que enlaza a un video documental del proceso, creado por Folil Estudio y acompañado de música original de Looprana.

Participación y memoria local

La ceremonia de inauguración del mural contó con la presencia del seremi de las Culturas, Eric Iturriaga Gutiérrez, quien destacó el compromiso del ministerio en la inversión en proyectos significativos para las comunidades. Esto permite fomentar la participación, la cohesión social y la conciencia ambiental, promoviendo procesos de reconstrucción de la memoria local, formación e intercambio de experiencias y conocimientos.

El mural pretende fortalecer el vínculo afectivo y educativo entre la comunidad y el humedal urbano del Lago Villarrica, reconociendo al Mallolafken como un espacio vivo, portador de biodiversidad y saberes que deben ser preservados. A través del arte público, la iniciativa invita a habitantes y visitantes a mirar con más atención su entorno cotidiano y a asumir un compromiso colectivo con su cuidado, transformando el cemento en un relato visual que une naturaleza, cultura y comunidad.

Con Información de pagina19.cl

Previous Post
Next Post
Advertisement