Este viernes 2 de enero, el Banco Central presentó los datos del Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec), que mostró un incremento del 1,2% en noviembre de 2025 en comparación con el mismo mes del año anterior, según cifras preliminares.
Este resultado fue inferior a las expectativas del mercado, ya que los analistas anticipaban un crecimiento cercano al 2%.
Además, la cifra reflejó una desaceleración en relación a octubre de 2025, cuando el Imacec había crecido un 2,2% interanual. En términos desestacionalizados, el índice se redujo un 0,6% con respecto a octubre, aunque mantuvo un crecimiento interanual del 1,2%.
Es relevante mencionar que noviembre tuvo la misma cantidad de días hábiles que en 2024, por lo que no hubo efectos significativos atribuibles al calendario.
Desde el Banco Central explicaron que este rendimiento del indicador se debió al “crecimiento en servicios y comercio, aunque esto fue contrarrestado en parte por la menor producción en minería y otros bienes”.
También señalaron que la caída mensual del Imacec desestacionalizado estuvo influenciada por los sectores de servicios y minería.
Imacec no minero
En cuanto al Imacec no minero, se observó un desempeño más activo, con un aumento anual del 1,7%. Sin embargo, ajustado por estacionalidad, cayó un 0,5% respecto al mes anterior, aunque creció un 1,6% en términos anuales, de acuerdo con lo informado por el Banco Central.
“El Imacec no minero tuvo un crecimiento del 1,7% anualmente, mientras que en términos desestacionalizados disminuyó un 0,5% respecto al mes anterior y aumentó un 1,6% en doce meses”.
En el análisis sectorial, la producción de bienes cayó un 1,3% interanualmente, principalmente afectada por la reducción en la producción minera y de otros bienes.
“La disminución en minería se atribuye a una menor extracción de cobre”, mientras que en otros bienes se evidenció una baja en el valor agregado de la generación eléctrica, explicó el organismo.
La industria, por su parte, mostró una leve variación del 0,3%, resultado de un aumento en la refinación de combustibles que compensó la caída en la producción de bebidas.
El comercio se consolidó como el sector más dinámico, con un incremento del 5,5% anual. Todos sus componentes mostraron resultados positivos, destacándose el comercio automotor, impulsado por un aumento en la venta de vehículos.
En el comercio minorista, “se destacaron las ventas en grandes tiendas, establecimientos especializados en vestuario y a través de plataformas online, mientras que en el mayorista aumentaron las ventas de maquinaria, equipos y alimentos”.
Finalmente, los servicios registraron un crecimiento del 1,9% interanual, impulsados principalmente “por el desempeño de los servicios personales, especialmente en salud”.
Con Información de chilelindo.org