El Hospital El Carmen se encuentra en medio de un conflicto que pone de manifiesto la tensión entre la estructura salarial del gremio médico y las restricciones presupuestarias del Estado. De los 630 médicos que laboran en el recinto, 333 están contratados bajo modalidad de honorarios, con beneficios similares a los de contrata, percibiendo ingresos variables que dependen de horas extras y asignaciones clínicas. Pasar a la modalidad de contrata podría reducir significativamente sus ingresos reales y arriesgar la permanencia de especialistas en el hospital.
Por Claudia Molina B.| FACTOS. SALUD
La misiva entregada por el Capítulo Médico, el manejo inconsistente de la información interna y la presión del Servicio de Salud Metropolitano Central para transformar el gasto variable en fijo han convertido la regularización de contratos en el Hospital El Carmen en un conflicto político y económico. La propuesta del MINSAL de cambiar la modalidad de 333 médicos honorarios a contrata podría comprometer la continuidad asistencial del hospital al reducir sus ingresos reales.
Una crisis que trasciende lo hospitalario
La movilización del cuerpo médico del Hospital El Carmen en Maipú no se trata de un episodio aislado, sino de un desacuerdo estructural sobre el modelo salarial que sustenta la medicina pública. La urgencia se gestiona bajo criterios éticos, y el personal de enfermería absorbe durante este período de alta demanda estacional la carga asistencial. El conflicto se ha intensificado, alcanzando niveles del Servicio de Salud Metropolitano Central (SSMC) y el Ministerio de Salud (MINSAL), sin que se vislumbre una solución inmediata.
La misiva del Capítulo Médico y el enfoque económico
El Capítulo Médico envió una carta a la dirección del hospital solicitando una mesa de trabajo, señalando problemas relacionados con seguridad, carga asistencial y dotación, pero destacando la cuestión económica como crítica. El documento alertaba que la transición de honorarios a contrata provocaría una importante caída en el ingreso real de muchos profesionales, debido a la eliminación de los ingresos variables asociados a horas extras.
El HEC cuenta con 630 médicos, de los cuales 333 trabajan bajo modalidad de honorarios. Estos profesionales tienen jornadas de 11, 22, 33 y 44 horas, operan con turnos diferenciados y gozan de asignaciones de especialidad y beneficios equivalentes a contrata, incluyendo feriados legales. Este sistema híbrido ha permitido mantener la oferta asistencial sin someter al hospital a la rigidez presupuestaria de la Ley Médica. La migración a contrata quitaría la flexibilidad de ingresos y complicaría la retención de especialistas.
Los ingresos en este régimen oscilan entre 3 y 8 millones de pesos mensuales, dependiendo de especialidad, jornada y productividad clínica, y en ocasiones superan los 10 millones.


Desinformación y pérdida de confianza
La situación se agravó tras el anuncio del SSMC sobre la llegada de 161 cupos a contrata. Debido a la falta de un subdirector médico en el hospital, la información fue comunicada a los jefes de servicio. Fuentes internas han indicado que estos datos eran incorrectos. Esta falta de liderazgo técnico y la entrega de información errónea han provocado una ruptura de confianza. En el entorno hospitalario, la confianza es crucial; su erosión hace que las posturas se vuelvan más rígidas, y las posibilidades de acuerdo disminuyen.
La postura del gremio
Consultado al respecto, el jefe de Urgencia y presidente del Capítulo Médico, doctor Matías Libuy, manifestó:
“Al hospital llegaron 161 cupos para contrata. El resto de los médicos quedaría sin trabajo. (…) Esto significaría la salida de al menos 160 o 170 médicos, afectando la continuidad del servicio. Este es el conflicto más importante”.
Según sus cálculos, ante una oferta contractual insuficiente, hasta 170 especialistas podrían dejar el recinto.
La postura del SSMC
Desde el SSMC se aclaró que los cambios no son decisiones unilaterales del hospital, sino que responden a instrucciones presupuestarias:
“Es lamentable esta situación, pero los médicos no han querido entender que lo que rechazan son ajustes presupuestarios necesarios. La mayor parte de nuestros gastos se encuentra en los funcionarios públicos bajo la Ley Médica”.
Este punto es relevante. La Ley Médica (Ley 19.664) regula aspectos como jornadas especiales, asignaciones, especialización y remuneraciones del personal médico, creando un régimen de estabilidad y costos permanentes. Para el Estado, incorporar varios médicos bajo esta ley significaría convertir gastos variables en gastos fijos.
Un tercer actor que afecta la dinámica: la política fiscal
El conflicto no puede ser explicado únicamente desde la microeconomía del hospital. La Contraloría General de la República indicó que se debe reducir el uso de honorarios en funciones permanentes. La Ley de Presupuestos 2026 aumentó el gasto en salud en un 5,7%, lo que equivale a más de 900 millones de dólares, enfocado en operaciones hospitalarias, reducción de deudas y mejora de productividad. Para el HEC, la asignación total asciende a $128.077.308.
El objetivo oficial es estabilizar la red de salud, no financiar un modelo salarial variable basado en horas extras.
Alternativas de negociación y prórrogas selectivas
Fuentes cercanas al MINSAL informaron a FACTOS que se está considerando una prórroga selectiva para médicos actualmente en honorarios en funciones críticas, siempre que haya apoyo financiero y se ajusten a bandas de precio, que son techos tarifarios según especialidad. Esta alternativa es común en negociaciones de salud, aunque no resuelve el problema estructural.
Posibles desenlaces
El conflicto en el Hospital El Carmen podría tener tres salidas a corto plazo. La primera sería una solución transaccional mediante la prórroga temporal de médicos en honorarios que cumplen funciones clínicas esenciales, sujeta a un ajuste a bandas de precio con respaldo financiero del SSMC. Esta opción implicaría menor fricción institucional y menor impacto operativo.
La segunda opción sería una salida por endurecimiento, donde el Estado continúe con el mandato de regularizar contratos y reducir el gasto variable, incluso a riesgo de una fuga parcial de especialistas. Esto provocaría una tensión en la continuidad asistencial y requeriría una redistribución de cargas en la red, lo que conllevaría costos políticos.
La tercera alternativa sería una salida híbrida. El Ministerio de Salud podría optar por una regularización gradual, ofreciendo cierta flexibilidad temporal y mecanismos de retención selectiva para evitar el desmantelamiento de unidades críticas. Este tipo de arreglo es común en negociaciones de salud, ya que evita crisis visibles, pero no resuelve el desacuerdo estructural.
A mediano plazo, se debatirá si el sistema público puede sostener un modelo médico altamente especializado con remuneraciones variables, o si la política presupuestaria resultará en un régimen salarial más rígido y menos competitivo. La situación sigue abierta. Hasta el cierre de esta edición, la dirección del Hospital El Carmen no ha emitido ningún comunicado oficial.
Transparencia y respaldos de FACTOS
FACTOS pone a disposición pública los documentos utilizados para este informe, con el propósito de permitir la verificación independiente de los datos y fechas mencionados en esta investigación.
📂 Accede a la carta completa:
https://drive.google.com/file/d/1YWuGYozrsQBfNz0ZvXQ92eijw1ziYayg/view?usp=sharing
Con Información de factos.cl