Gloria Ana Chevesich, primera presidenta de la Corte Suprema, destacó que el Poder Judicial está atravesando su crisis más grave desde el retorno a la democracia.
“El hecho de que cinco ministros de tribunales superiores estén involucrados es algo sin precedentes. Nadie podría haber anticipado una situación así”, expresó la ministra en una entrevista con CNN Chile.
Para ella, los principios de “independencia” e “imparcialidad”, que son fundamentales para quienes realizan funciones públicas, especialmente en el ámbito judicial, han sido gravemente comprometidos.
La magistrada enfatizó que la Corte Suprema está dispuesta a investigar los acontecimientos, particularmente en relación al caso de Simpertigue: “Cuando se conocieron a través de los medios los viajes realizados con ciertos abogados, el Pleno decidió de manera unánime iniciar una investigación de inmediato”.
No obstante, también reconoció que el consenso interno no siempre ha sido fácil de alcanzar: “Hubo un momento en que existió resistencia hacia la Comisión de Ética”, mencionó, refiriéndose a aquellos que no consideraban relevante este órgano de control interno. Con el tiempo, añadió, se ha llegado a entender que su función es crucial para proteger la integridad y la transparencia.
Además, advirtió que la entrega fragmentada de información ha obstaculizado la respuesta institucional: “La falta de probidad se ha prolongado debido a que la información se ha proporcionado de manera discontinua. Nos enfrentamos a un caso tras otro. Si hubiéramos recibido toda la información de una vez, podríamos haber actuado con mayor prontitud”.
Casos emblemáticos
Chevesich criticó particularmente al exjuez Antonio Ulloa: “Lo más reprobable de esta situación es que un ministro (…) parecía una agencia de votos. Eso es extremadamente grave”. Ulloa fue uno de los magistrados destituidos por el Congreso, junto a Muñoz, Vivanco y Simpertigue.
Respecto a Simpertigue, la presidenta de la Corte Suprema subrayó la responsabilidad ética de hacer transparentes los vínculos personales: “Era su deber declarar, al asumir, quiénes eran sus amigos y qué abogados tenían una relación de amistad que podría comprometer su imparcialidad. Eso no lo hizo”.
En relación a Vivanco y otros casos que aún están en curso, Chevesich advirtió que estos podrían llevar a condenas para altos funcionarios del Poder Judicial. “Será un desenlace muy dramático. Pero esa es una cuestión que maneja el Ministerio Público; es el fiscal encargado del caso quien debe solicitar las medidas de prisión que considere necesarias”, indicó.
Con Información de www.lanacion.cl