Gabriel Gaspar responde a las críticas de la oposición a la candidatura de Michelle Bachelet: «Enfocarse únicamente en el costo es una visión limitada; no se trata de una campaña superficial.»



 

El presidente chileno, Gabriel Boric, junto a los embajadores de México y Brasil, anunció el 2 de febrero en el Palacio de La Moneda la presentación oficial de la candidatura de la expresidenta Michelle Bachelet para suceder a António Guterres en la Secretaría General de las Naciones Unidas (ONU) a partir de enero de 2027. Boric calificó la nominación como “un orgullo para Chile”, que fue enviada formalmente por los tres países a la presidenta de la Asamblea General de la ONU.

“La expresidenta Bachelet representa los valores fundamentales de las Naciones Unidas, y esta candidatura refleja una esperanza compartida: que América Latina y el Caribe hagan oír su voz en la construcción de soluciones colectivas frente a los grandes desafíos actuales”, afirmó el presidente, acompañado por Bachelet y altos funcionarios.

La candidatura, apoyada por los gobiernos de Brasil y México, grandes potencias de la región, surge de un consenso entre el Grupo de América Latina y el Caribe (GRULAC), que considera que es hora de que la región lidere la organización en el siguiente período.

Una carrera con historia y grandes desafíos por delante

A los 74 años, Bachelet se convierte en la segunda persona (y única mujer hasta el momento) en anunciar formalmente su candidatura. El diplomático argentino Rafael Mariano Grossi, actual director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), es el único que le precede. Grossi, respaldado por el presidente Javier Milei, crítico del sistema internacional, ha señalado que se trata de un “modelo de gobierno supranacional de burócratas” y que “la contradicción entre grandes objetivos y resultados relevantes ha deteriorado el prestigio de esta institución”.

El respaldo conjunto refuerza considerablemente la candidatura de Bachelet. El presidente Lula da Silva destacó en la red social X que “ya es hora de que la ONU, con 80 años, sea dirigida por una mujer”, subrayando la “experiencia, liderazgo y compromiso con el multilateralismo” de Bachelet.

Durante el evento en Santiago, Bachelet expresó sentirse “profundamente honrada” por la nominación y reconoció “la enorme responsabilidad que conlleva”.


Gabriel Gaspar:

“Que Chile, Brasil y México la inscriban conjuntamente es un éxito diplomático”

Para profundizar en las implicaciones de esta candidatura, Página 19 consultó al cientista político y analista internacional Gabriel Gaspar, quien ha sido Subsecretario en el Ministerio de Defensa y Embajador durante los gobiernos de Bachelet. Gaspar analiza el proceso, su significado y el contexto actual del organismo multilateral.

Gaspar calificó el debate interno en Chile como “miope”, e hizo hincapié en que “no se trata de un esfuerzo publicitario local, sino de una postulación a nivel global. Además, esto no se debe ver como política interna ni disputa entre partidos; es una candidatura que representa un consenso y que es respaldada a nivel internacional. La inscripción conjunta es un gran logro diplomático”.

¿Cómo describiría el proceso que ha llevado a Michelle Bachelet a ser candidata a Secretaria General de la ONU?

Desde hace tiempo existe un clamor internacional por dos motivos principales. Primero, por la necesidad de rotación geográfica, que le correspondería a América Latina; segundo, por un amplio movimiento que busca que una mujer asuma este cargo por primera vez en los 80 años de historia de la ONU. Dentro de las opciones globales, Bachelet se posiciona como una de las candidatas más fuertes.

Es fundamental aclarar un debate que se produce en Chile: esto no es un tema de política interna ni rivalidad entre partidos. La candidatura surge de un consenso amplio, y el respaldo de Brasil y México representa un importante éxito diplomático. Sin embargo, es una tarea larga y complicada, y se presenta en un momento lleno de conflictos, donde la ONU también requiere una actualización para cumplir con su misión de mantener la paz.

En un mundo en el que figuras como Donald Trump promueven un enfoque unilateral, ¿qué significa una candidatura como la de Bachelet?

En un contexto donde algunos actores impulsan posturas aislacionistas, países pequeños como Chile necesitan involucrarse más en los temas estratégicos globales y hacer oír su voz, ya que su modelo de desarrollo y comercio exterior dependen de un entorno estable. La candidatura de Bachelet resuena bien a nivel internacional y representa los intereses de una mayoría que aboga por el multilateralismo.

En relación a las críticas en Chile sobre costos o supuestos intereses ideológicos, es importante resaltar que la diplomacia se basa en intereses tanto nacionales como globales, tales como la paz y el derecho internacional. La preocupación por el costo es miope; no es una campaña publicitaria local, sino un esfuerzo respaldado por potencias regionales como México y Brasil, que representan más del 60% del PIB y población de América Latina.

Más allá de mantener la paz, ¿cuál cree que es el rol actual de la ONU y cómo debería reformarse?

La principal misión de la ONU, tras la Segunda Guerra Mundial, sigue siendo evitar un conflicto global y preservar la paz. Aunque se han creado organismos especializados legítimos como la UNESCO y la OMS, la estructura central sigue siendo el Consejo de Seguridad, dominado por cinco potencias con derecho a veto. Este es un momento propicio para renovar la organización, particularmente en un contexto donde la paz mundial enfrenta amenazas que no se veían en décadas.

Hoy nos encontramos con dos potencias económicas en competencia (EE.UU. y China), tres países con capacidad nuclear sustantiva (incluyendo a Rusia) y otros estados con capacidad de armamento nuclear. Alinear estas realidades es un gran desafío. Además, problemas como la migración irregular son consecuencia de conflictos, y la ONU debe jugar un papel clave en abordar estas situaciones.

Se mencionan otras figuras como posibles candidatas, como una exvicepresidenta de Costa Rica. ¿Cómo observa la competencia?

Es posible que otros países propongan candidaturas. Si Argentina, por ejemplo, presenta una, será crucial considerar su conflicto histórico con el Reino Unido por Malvinas y su apoyo dentro de la región. En cuanto a la posible candidata costarricense, su gobierno aún no ha otorgado respaldo oficial. La candidatura de Bachelet, con el apoyo de Chile, México y Brasil, y la expectativa de sumar el respaldo de otros países latinoamericanos y caribeños, cuenta con una base sólida.

¿Qué ventajas ofrece para Chile?

Desde una perspectiva más local, la visibilidad de la “marca Chile” es una inversión significativa. Aproximadamente el 80% de nuestro comercio es internacional; cualquier alteración geopolítica (como un ataque en Medio Oriente) puede tener un impacto inmediato en nuestra economía. Por tanto, es esencial que Chile esté más presente en temas políticos y estratégicos globales, además de los económicos. Tener voz activa en este foro es crucial para un país pequeño y dependiente del comercio internacional.

Por último, considerando la posible transición política en Chile, ¿cómo afectaría eso a la candidatura?

El futuro Secretario General de la ONU asumirá a fines de 2026. Confío en que habrá una coordinación necesaria entre el gobierno saliente y el entrante para mantener esta iniciativa. Sería ideal que en este tema todos nos unamos y apoyemos una candidatura que trasciende los ciclos políticos, proyectando a Chile en el ámbito internacional.

Con Información de pagina19.cl

Previous Post
Next Post
Advertisement