Enfoque en la Mitigación de Riesgos con Limitadas Estrategias Preventivas

La reciente ola de incendios forestales en el sur del país ha reavivado un debate que había quedado relegado por varios meses. En medio de esta emergencia, el Senado aprobó esta semana la Ley de Incendios, que ahora se encuentra en su tercer trámite legislativo en la Cámara de Diputados. Sin embargo, su alcance ha generado un intenso debate sobre su efectividad real para prevenir siniestros.

El proyecto, presentado por el Presidente Boric en octubre de 2023, tiene como objetivo fortalecer la prevención y mitigación de incendios forestales y rurales. Incorpora herramientas regulatorias para anticipar riesgos y disminuir el impacto sobre la población, la infraestructura y los ecosistemas. No obstante, los expertos advierten que el texto aprobado podría ser insuficiente frente a la magnitud del problema que enfrenta Chile cada verano.

Entre sus principales aspectos, la ley busca integrar el riesgo de incendios en la planificación territorial, especialmente en las áreas donde coexisten viviendas y vegetación. En estos sectores, se establecen restricciones para nuevos asentamientos y requisitos en normas de construcción y uso de suelo, con el propósito de reducir la exposición al fuego.

Además, el proyecto impone obligaciones a los propietarios de terrenos en zonas de riesgo, tales como la construcción y mantenimiento de cortafuegos, la limpieza de vegetación y la implementación de medidas de protección alrededor de viviendas e infraestructuras críticas, buscando disminuir la intensidad y propagación de los incendios.

Sin embargo, el presidente del Colegio de Ingenieros Forestales de Chile, Simón Berti, ha manifestado críticas severas hacia el texto legal. A su juicio, la normativa carece de herramientas para prevenir el inicio de los incendios. «No hay ningún artículo orientado directamente a evitar que se inicien los incendios, a pesar de ser ese el principal objetivo declarado», advirtió. Agregó que el proyecto se limita a regular la propagación del fuego y el combate posterior, sin abordar las causas estructurales del fenómeno. «Continuamos teniendo la misma cantidad de siniestros, y enfrentamos desastres de gran magnitud cuando coinciden incendios con condiciones meteorológicas extremas», afirmó.

Desde el sector forestal también cuestionan la falta de patrullajes preventivos obligatorios en escenarios de alto riesgo climático, como altas temperaturas, baja humedad o vientos intensos. Según Berti, instituciones como Carabineros, PDI, Bomberos y Conaf deberían implementar vigilancia preventiva para disuadir conductas de riesgo y detectar focos tempranos, especialmente considerando que una porción significativa de los incendios es intencional y causa entre cinco y ocho veces más daño que los de origen negligente.

Otro aspecto criticado es el énfasis en las obligaciones para los propietarios rurales, quienes podrían enfrentarse a multas de entre mil y tres mil UTM por no cumplir con las medidas de cortafuegos y limpieza de terrenos. Para el sector, estas disposiciones no son prevención efectiva, ya que actúan solo una vez iniciado el incendio, además de cargar gran parte de la responsabilidad a pequeños y medianos propietarios.

Las críticas también se extienden a la falta de atribuciones y capacidades de Conaf para supervisar las medidas preventivas, así como a la ausencia de responsabilidades para los municipios en áreas urbanas vulnerables, como quebradas o terrenos abandonados, donde el riesgo de incendio es elevado. También se ignoran problemas de propiedad difusa en áreas rurales, donde nadie asume labores de limpieza y mantenimiento.

Durante el debate legislativo, la senadora Ximena Rincón, quien asumirá como ministra de Energía en marzo, cuestionó el enfoque del proyecto, señalando que “no se centra donde debería, no persigue adecuadamente a los responsables, no fortalece realmente al Ministerio Público ni crea herramientas eficaces de investigación y sanción”.

Mientras la ley avanza en su tramitación, sigue abierta la discusión sobre si las nuevas herramientas permitirán anticiparse a los incendios o si su impacto será limitado frente a una crisis que se repite anualmente.

Con Información de www.lanacion.cl

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