Enero se sitúa como el quinto mes de enero más cálido registrado a nivel mundial, a pesar de las olas de frío.

El Servicio de Cambio Climático de Copernicus (C3S) anunció este martes que enero se ubicó como el quinto mes más cálido a nivel mundial desde que se llevan registros, mostrando diferencias térmicas notables entre los hemisferios norte y sur. Este informe es parte del programa de observación de la Tierra de la Unión Europea (UE).

La temperatura media del aire en superficie durante enero fue de 12,95 °C, lo que representa 0,51 °C más que el promedio de enero durante el período 1991-2020.

Además, fue 1,47 °C superior al nivel preindustrial, que se estima entre 1850 y 1900, utilizado como referencia para medir el impacto del calentamiento global.

Históricamente, enero fue solo 0,28 °C más fresco que el enero más cálido registrado, que ocurrió en 2025.

En la segunda mitad del mes, episodios de frío extremo afectaron amplias áreas del hemisferio norte, incluidas América del Norte, Europa y Siberia, asociados con una corriente en chorro polar más ondulada que lo habitual.

La entrada de aire ártico a latitudes medias intensificó las bajas temperaturas en varias regiones.

Europa experimentó su enero más frío desde 2010

Este contexto climático llevó a que Europa viviera su enero más frío desde 2010, con una temperatura media de -2,34 °C, es decir, 1,63 °C menos que el promedio de 1991-2020.

El frío se extendió ampliamente por Fennoscandia, los Estados bálticos, Europa del Este y Siberia. También se reportaron temperaturas bajas en el centro y este de Estados Unidos.

A pesar de estos episodios, las temperaturas de enero resultaron superiores a la media en gran parte del planeta, incluyendo extensas áreas del Ártico y del oeste de América del Norte.

Lluvias intensas e inundaciones en Europa

Enero resultó más húmedo de lo habitual en Europa occidental, meridional y oriental, según el informe de Copernicus.

Las intensas precipitaciones provocaron inundaciones y daños considerables en la península ibérica, Italia, los Balcanes occidentales, Irlanda y el Reino Unido.

En contraste, se registraron condiciones más secas de lo habitual en Europa central, que se extendieron hacia los Estados bálticos, Finlandia y partes del oeste de Rusia.

Escandinavia e Islandia también enfrentaron déficits de precipitación durante el mes.

Anomalías de calor y eventos extremos en el hemisferio sur

Las anomalías térmicas más elevadas se localizaron en el Ártico, especialmente en el archipiélago ártico canadiense, la bahía de Baffin, Groenlandia y el extremo oriental de Rusia.

Temperaturas por encima de la media también se registraron en el sur de América del Sur, el norte de África, Asia central, gran parte de Australia y la Antártida.

En el hemisferio sur, el calor extremo intensificó eventos extremos, como incendios forestales que se agravaron durante la segunda mitad de enero, según el Servicio de Vigilancia Atmosférica de Copernicus (CAMS).

Estos incendios causaron víctimas fatales en Australia, Chile y la Patagonia.

Adicionalmente, las fuertes lluvias en el sur de África durante la última semana de enero generaron graves inundaciones, especialmente en Mozambique, con efectos devastadores sobre las vidas y los medios de subsistencia.

Samantha Burgess, responsable estratégica para el clima del C3S, declaró que enero “sirvió como un recordatorio claro de que el sistema climático puede, a veces, producir simultáneamente condiciones de frío extremo en una región y calor intenso en otra”.

Burgess agregó que “mientras las actividades humanas siguen impulsando el calentamiento a largo plazo, estos eventos recientes resaltan que la resiliencia y adaptación frente al incremento de fenómenos extremos son fundamentales para preparar a la sociedad ante un mayor riesgo climático en el futuro”.

Con Información de www.lanacion.cl

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