El presidente Gabriel Boric expresó una firme condena ante la reciente operación militar de Estados Unidos en Venezuela, que concluyó con la captura del presidente Nicolás Maduro.
Boric manifestó su seria preocupación por las intervenciones militares de naciones extranjeras en Venezuela. Señaló que el intento de una potencia externa de controlar y administrar dicho territorio, así como de llevar a cabo operaciones militares para forzar una transición política, sienta un precedente muy peligroso para la estabilidad tanto regional como global.
El presidente afirmó que “el respeto por la soberanía y la integridad territorial de los Estados es una línea roja que no debe cruzarse bajo ninguna circunstancia y constituye un pilar esencial del derecho internacional.” Añadió que la soberanía no es un simple formalismo, sino una garantía que protege a los países de presiones y arbitrariedades externas. “Hoy es Venezuela, mañana podría ser cualquier otro país”, advirtió.
Por su parte, el canciller Alberto van Klaveren destacó que el Gobierno chileno ha mantenido conversaciones con diversas naciones de la región, como Brasil, México, Colombia y Uruguay, para analizar la situación actual.
Van Klaveren recordó que la postura de Chile se enmarca en principios históricos y coherentes que rechazan el uso de la fuerza y abogan por una política exterior enfocada en la paz y el respeto mutuo. “Chile siempre ha defendido una transición pacífica en Venezuela y ha intentado ser un mediador, aunque sin éxito”, recalcó.
En cuanto a los posibles efectos migratorios, se indicó que no ha habido cambios significativos en los flujos migratorios hacia Chile, y que el país está preparado con las medidas necesarias para afrontar cualquier eventualidad.
Con Información de chilelindo.org