Las autoridades españolas han reportado al menos 39 fallecidos y más de un centenar de heridos a raíz de un grave accidente ferroviario ocurrido el domingo en el sur de España, tras el choque de dos trenes de pasajeros.
Los organismos oficiales han señalado que el número de víctimas mortales podría aumentar en las próximas horas, según informó Efe.
La última actualización indica que 48 personas están hospitalizadas, de las cuales 12 se encuentran en estado crítico, incluyendo a un menor. En total, 122 pasajeros recibieron atención de los equipos de emergencia, y 74 ya fueron dados de alta.
El accidente tuvo lugar a las 19:39 horas, cuando un tren de la compañía Iryo, que partió de Málaga con destino a Madrid y transportaba a 317 personas, descarriló sus últimos tres vagones. Estos invadieron la vía adyacente e impactaron contra un tren Alvia de Renfe que se dirigía a Huelva. El choque provocó que dos vagones fueron proyectados y cayesen por un terraplén de aproximadamente cuatro metros.
Las autoridades confirmaron que el tren Iryo había sido revisado hace solo cuatro días y que su fabricación data de 2022. Además, se detalló que el incidente ocurrió en un tramo recto de la línea Madrid–Sevilla, cuya infraestructura había sido recientemente renovada con una inversión cercana a los 700 millones de euros.
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, calificó el suceso como “raro y difícil de explicar,” dado tanto la antigüedad del material rodante como el estado de la vía, mientras las investigaciones continúan para determinar las causas del choque.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha suspendido su agenda y se trasladará a la zona del accidente para evaluar la situación. Desde el Gobierno, se ha asegurado que se mantiene la coordinación con los servicios de emergencia para atender a los afectados.
Los reyes Felipe VI y Letizia han expresado su preocupación por la tragedia y han enviado sus condolencias a las familias de las víctimas.
Más de 200 trenes se verán afectados este lunes debido a la suspensión de la circulación en las líneas de alta velocidad que conectan Madrid con Sevilla, Córdoba, Málaga y Huelva, como consecuencia del accidente.
Este descarrilamiento se ha convertido en el cuarto accidente ferroviario más grave en la historia de España, solo superado por tragedias como la de Torre del Bierzo en 1944 y el accidente de Santiago de Compostela en 2013.
Con Información de www.lanacion.cl