El consejero regional Eduardo Parada propone alternativas sostenibles para abordar la inestabilidad en el precio de la papa.

La región de Los Lagos se posiciona como la principal productora de papa en Chile, ocupando aproximadamente el 30,5% de la superficie cultivada en el país durante la temporada 2022-2023. Además, se destaca por ser la mayor generadora de semilla certificada, con un 89% del total nacional. Con más de 7,800 agricultores, la región presenta un rendimiento promedio de 36.9 toneladas por hectárea y cultiva tanto variedades comerciales como nativas, especialmente en Chiloé.

Pese a estas ventajas, los productores enfrentan la alta volatilidad de los precios en el mercado fresco. El consejero regional Eduardo Parada advirtió que “hay momentos en que un saco de papas se puede vender a $12,000, mientras que en otras ocasiones baja hasta $2,000 en localidades específicas, como ha ocurrido a principios de 2026”.

Parada explicó que esta inestabilidad causa incertidumbre en el sector agrícola, dificultando la planificación a mediano y largo plazo. “Como región, debemos buscar soluciones estructurales para ayudar a los productores a lograr un equilibrio que estabilice los precios y reduzca la incertidumbre”, declaró.

El consejero enfatizó que, aunque el Estado no puede intervenir en la fijación de precios sin comprometer los principios de libre competencia, sí es posible enviar señales políticas claras que orienten el mercado y creen un entorno favorable para la inversión y la toma de decisiones técnicas.

En este sentido, propuso tres medidas que podrían impactar positivamente en los precios de la papa para los productores, sin interferir en la fijación de precios.

La primera sugerencia fue declarar el Día Nacional de la Papa, reconociendo la importancia de este tubérculo para las familias campesinas y la alimentación en Chile. “El 30 de mayo es el Día Internacional de la Papa, reconocido por la ONU. Sería un gran gesto declarar también este día como el Día Nacional de la Papa Chilena, valorando este producto emblemático de Los Lagos y diferenciándolo de las importaciones”, aseguró.

Como segunda medida, propuso avanzar en la Denominación de Origen de la Papa Chilota, resaltando que Chiloé es reconocida globalmente como la cuna de este cultivo, con más de 200 variedades autóctonas. “Este valor patrimonial no se refleja en los precios actuales. Obtener una denominación de origen reconocida por el INAPI formalizaría esta tradición y llevaría el valor agregado al consumidor”, afirmó, reconociendo que este proceso es largo pero vital.

Por último, Parada subrayó la importancia de establecer en Los Lagos una planta de procesamiento de papa que compita con las importaciones. “En Chile no existe producción industrial de papas tipo bastón, lo que resulta en importaciones de alrededor de 200 millones de dólares anuales de papas prefritas congeladas. Una planta en la región podría atender parte de este mercado, generar empleo y, lo más importante, garantizar una absorción continua y formal de la producción local”, expuso.

Según estudios técnicos, en Chile, especialmente en la región de Los Lagos, existe el potencial para producir entre 50,000 y 75,000 toneladas anuales de papas tipo bastón, considerando que actualmente se importan cerca de 150,000 toneladas al año.

“El desafío radica en atraer inversión privada con una visión política y técnica clara. No solo debemos producir más papa; necesitamos un mercado que absorba esta producción de manera sostenida. Así, se generaría un ciclo virtuoso: fortalecemos un cultivo tradicional, creamos empleo, ofrecemos un producto de calidad al consumidor y estabilizamos el precio para el productor, siempre respetando las leyes del mercado”, concluyó el consejero regional.

Fuente: osornoenlared.cl

Con Información de chilelindo.org

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