La ministra de Salud, Ximena Aguilera, abordó este viernes la controvertida cirugía realizada a su madre en el Hospital del Salvador.
Se ha denunciado que esta operación recibió prioridad sobre la de otros pacientes debido a una decisión administrativa del centro de salud.
El 23 de diciembre, la madre de la ministra, Lucía Sanhueza (87), fue operada en el Hospital del Salvador tras sufrir una fractura de cadera. La intervención se llevó a cabo apenas 10 horas después de su ingreso, lo que generó críticas por la rapidez del procedimiento.
Según T13, las críticas se intensificaron al saberse que un paciente cuya cirugía fue postergada falleció tres días después de la operación de la madre de la ministra.
“Quiero dejar en claro que no hubo ningún privilegio en la cirugía de mi madre. Ella fue evaluada y tratada de acuerdo a las condiciones del hospital”, declaró Aguilera en una conferencia de prensa.
La ministra explicó que se enteró del accidente de su madre mientras asistía a la inauguración de un hospital en Vicuña y decidió regresar a Santiago de inmediato para visitarla como “familiar de un paciente”.
Agregó que nunca solicitó un trato preferencial, aclarando que una cirugía de cadera en un adulto mayor “es una atención de urgencia”, y que solo pidió una “silla para mi hermana, quien había pasado varias horas acompañándola”.
“Simplemente me informaron que iban a operar a mi madre a las 9 de la tarde, una vez que estaban listos los exámenes”, enfatizó.
Aguilera también mencionó que no estaba al tanto de los chats internos de los médicos sobre su madre ni de la situación del paciente que falleció. “Mi madre se encontraba en una sala común con otros pacientes; no tenía información sobre ellos”, añadió.
El estado de salud de su madre fue evaluado por el traumatólogo de turno. Aguilera aclaró que las listas de espera no incluyen las urgencias, que son atendidas de manera prioritaria.
Con respecto a la Acusación Constitucional que algunos parlamentarios de oposición han afirmado que presentarán en su contra, Aguilera respondió que eso es decisión de los legisladores y que está dispuesta a aclarar cualquier duda.
“No ejercí ninguna presión. Mi madre llegó al mediodía y yo la vi a eso de las 15:00 horas, y aún estaba en el servicio de urgencias”, añadió.
“No tengo planes de presentar mi renuncia”, declaró, aunque enfatizó que su puesto siempre dependerá de la confianza del Presidente de la República.
Con Información de www.lanacion.cl