Una dieta saludable está estrechamente vinculada a un estado físico adecuado, y evitar la frustración tras los excesos en celebraciones es clave para mejorar la calidad de vida.
Juan Revenga Frauca, profesor en la Maestría Oficial en Nutrición y Salud de la Universidad Internacional de Valencia – VIU, parte de la red de educación superior Planeta Formación y Universidades, reflexiona sobre la relación entre la alimentación y las celebraciones para promover una mejor salud en 2026.
Perder peso y mantenerse en forma son deseos comunes en las resoluciones de Año Nuevo. Adoptar el hábito de hacer ejercicio, ya sea para mejorar la salud o recuperar la figura, es un reto, pero no imposible. Es esencial recordar que además de ejercitarse, lo que comemos y cómo lo hacemos es fundamental en este proceso.
Al inicio del año, muchas personas se enfrentan a la frustración por no haber seguido su dieta. Es habitual hacer pausas y ceder a los impulsos, pero el verdadero secreto de un estilo de vida saludable reside en la coherencia a largo plazo, y no en restricciones temporales.
Por ello, Juan Revenga Frauca comparte cinco consejos para mejorar nuestros hábitos alimenticios, especialmente en ocasiones especiales que pueden tentarnos a romper la rutina.
- La salud no tiene vacaciones
El primer consejo es que mantener una alimentación equilibrada es un compromiso diario. La idea de «portarse bien» a veces y «portarse mal» en otras no es efectiva.
Según el experto, nunca hay que abandonar una dieta saludable, ni siquiera durante las celebraciones. Si sientes que no puedes disfrutar sin perder el control, es recomendable consultar a un profesional.
- Adiós a la culpa, hola a la planificación
La culpa es un gran enemigo de una nutrición consciente. Sentirse culpable por lo que comemos indica una relación poco saludable con la alimentación.
Es vital centrarse en planificar los excesos a lo largo del año, en lugar de solo enfocarse en eventos sociales. Para tener un 2026 más saludable, es esencial priorizar recetas caseras y productos de temporada.
- Desvincular el alcohol de la celebración
Es un mito pensar que el alcohol es necesario para celebrar; esta percepción debe cambiar. No es indispensable incluir bebidas alcohólicas en nuestras celebraciones.
Para este año, la regla debe ser: cuanto menos alcohol, mejor, sin importar la ocasión.
- Educación, no prohibición (especialmente con los niños)
Si tienes hijos, la educación en alimentación debe ser un proceso continuo desde la infancia. El experto destaca que esperar a una ocasión especial para establecer reglas puede ser contraproducente. El ejemplo diario es la mejor forma de enseñar.
- Reconocer el entorno de «exceso permanente»
Es sencillo culpar a las festividades por nuestros problemas de salud, pero la verdad es que nuestro entorno nos lleva al exceso durante todo el año. Nuestra alimentación diaria está influenciada por el exceso, independientemente de si hay celebraciones. El desafío para 2026 es prestar atención a la calidad de lo que comemos en cualquier día de la semana, no solo durante los banquetes.
Al mejorar nuestra relación con la comida y abordarla como un hábito, en lugar de un juego de castigo y recompensa, los beneficios para la salud se volverán evidentes, facilitando la consecución de los objetivos de ponernos en forma y mejorar nuestra salud en 2026.
Con Información de chilelindo.org