Balance ambiental 2025: Advierte sobre avances y retrocesos en un año crucial para la acción climática.

 

El año 2025 puso de manifiesto las tensiones entre la urgencia climática y la falta de voluntad política global, reflejadas en el fracaso de la COP30 y en avances en derechos humanos, compromisos nacionales y la protección de glaciares..

La Fundación Terram presentó una nueva edición de su Balance Ambiental titulada

Ambientalmente Fuera de Servicio

, en la que se revisan los hitos principales en materia ambiental en Chile. El Cambio Climático, que anualmente tiene un rol central durante la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP), mostró que los resultados distan de ser los deseados y esta edición no fue la excepción.

A pesar del significado simbólico de llevar a cabo la COP30 en Brasil —donde se adoptó la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático en 1992—, el texto final aprobado no incluyó referencias explícitas a la reducción o eliminación de combustibles fósiles (petróleo, gas y carbón). Este hecho resalta las limitaciones del multilateralismo climático frente a los intereses de las naciones productoras de petróleo, señala Flavia Liberona, directora ejecutiva de Fundación Terram y autora del capítulo.

Este resultado contrasta con las expectativas que generó el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien había descrito esta conferencia como “la COP de la verdad” e instó a líderes mundiales a asumir compromisos más ambiciosos. La falta de acuerdos vinculantes llevó a la presidencia brasileña a presentar dos hojas de ruta voluntarias, una sobre la transición justa desde combustibles fósiles y otra para detener la deforestación, ambas fuera del acuerdo oficial.

En el ámbito de la adaptación, los países no lograron llegar a un consenso sobre un marco sólido para implementar la Meta Global de Adaptación. Solo se aprobaron 59 indicadores voluntarios, muy por debajo de lo previsto, aunque se reiteró la solicitud a los países desarrollados para triplicar el financiamiento climático hacia 2030.

Unos de los pocos consensos relevantes fue la adopción del Mecanismo de Acción de Belém sobre Transición Justa, que busca garantizar que la transición hacia energías limpias no profundice las desigualdades sociales. Este acuerdo, por primera vez, reconoce en un marco climático internacional los derechos de los pueblos indígenas, comunidades afrodescendientes y la igualdad de género.

A su vez, el proceso de actualización de las
Contribuciones Nacionales Determinadas (NDC)
mostró avances desiguales. Al inicio de la COP30, 111 países habían actualizado sus compromisos climáticos. Chile presentó su NDC 3.0, alineada con la carbono neutralidad para 2050, integrando medidas de restauración de ecosistemas, soluciones basadas en la naturaleza, transición justa y economía circular, en consonancia con la Ley Marco de Cambio Climático.

Entre los eventos destacados del año en materia climática se encuentra la
Opinión Consultiva 32/2025 de la Corte Interamericana de Derechos Humanos
, que califica la crisis climática como una emergencia que pone en grave peligro a la humanidad. El tribunal reconoce el derecho humano a un clima sano y al medio ambiente, estableciendo la prohibición de causar daños ambientales masivos e irreversibles, un precedente clave para las políticas públicas de los Estados.

Por otro lado, la declaración del
Día Nacional de los Glaciares
fue un acontecimiento significativo para Chile, que alberga cerca del 80% de los glaciares de Sudamérica. Esta iniciativa hace un llamado a salvaguardar estos ecosistemas esenciales para la seguridad hídrica y el equilibrio climático. En marzo, el evento “Chile, Tierra de Glaciares” culminó con la oficialización del 21 de marzo como Día Nacional de los Glaciares, destacando la urgencia de su conservación en el contexto del cambio climático.

Accede al capítulo aquí

Con Información de pagina19.cl

Previous Post
Next Post
Advertisement