Claro, aquí tienes el contenido reescrito:

La expiración del tratado New START el 5 de febrero marcó el final del último gran acuerdo que limitaba las armas de destrucción masiva. El gobierno de EE. UU. desestimó la propuesta de Rusia para extender el tratado.
<p>Firmado en 2010 por el presidente Obama y el entonces presidente ruso Dmitry Medvedev en Praga, el tratado tenía como objetivo revitalizar el diálogo y el desarme entre las dos superpotencias. Establecía un límite de 1.550 ojivas nucleares y 800 lanzadores pesados y bombarderos, además de permitir inspecciones mutuas entre ambos países.</p>
<p>Ratificado, el Tratado New START (<em>Tratado de Reducción de Armas Estratégicas</em>) comenzó su vigencia el 5 de febrero de 2011, por diez años, con una extensión de cinco años que concluyó el 5 de febrero de 2026.</p>
<p>El término del tratado ha generado preocupación entre analistas, quienes advierten que se aproxima un mundo donde las armas nucleares están menos reguladas e inestables, dado que no existen restricciones legales sobre el despliegue de estas armas por parte de las superpotencias. Se estima que la detonación de solo el 1% del arsenal nuclear actual podría desencadenar un fenómeno climático devastador, afectando a más de 2.000 millones de personas, quienes podrían morir en pocos días.</p>
<p>El Kremlin ha expresado su pesar por la caducidad del tratado, mientras que la OTAN clama por moderación y responsabilidad. Por su parte, el Secretario General de la ONU subraya la necesidad de que Rusia y EE. UU. trabajen en un nuevo marco, advirtiendo que estamos ante un momento crítico que pone en riesgo la paz y la seguridad a nivel global.</p>
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<p>«El mundo observa a la Federación Rusa y a los Estados Unidos para que transformen las palabras en acciones. Urjo a ambos países a regresar a la mesa de negociaciones sin demora y a acordar un marco sucesor que restablezca límites verificables, reduzca riesgos y fortalezca nuestra seguridad común» […]. (Declaraciones del Secretario General de la ONU, 5 de febrero de 2026)</p>
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<p>Al rechazar la ampliación del tratado, Washington reafirma su trayectoria militar. En los últimos años, EE. UU. se ha retirado de varios acuerdos internacionales y ha rechazado numerosos pactos bilaterales y multilaterales.</p>
<p><strong>El Golden Dome: nuevos sistemas estratégicos militares de EE. UU.</strong></p>
<p>Estados Unidos busca una mayor independencia militar. El 27 de enero de 2025, el presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva para que las Fuerzas Armadas desarrollaran el Iron Dome para América (*) antes de finalizar su mandato. Aunque su nombre hace referencia al sistema israelí Iron Dome, el Golden Dome tiene como objetivo abarcar el planeta, recordando la Iniciativa de Defensa Estratégica propuesta por Ronald Reagan en 1983.</p>
<p>Este sistema utilizaría miles de satélites con sensores e interceptores, siendo las primeras armas espaciales estadounidenses en órbita. Los centros de datos en el espacio ofrecerían un mando automatizado mediante una red con inteligencia artificial, lo que implica un sistema de armas con alto grado de autonomía para seleccionar y atacar objetivos de manera independiente (**).</p>
<p>El 14 de enero de 2026, Trump afirmó que era esencial que EE. UU. adquiriera el control de Groenlandia para construir el Golden Dome. Manteniendo que el proyecto se finalizaría en tres años y costaría unos 175.000 millones de dólares, contratistas de defensa como SpaceX, Palantir, Anduril y Lockheed Martin se apresuraron a conseguir contratos, según el New York Times.</p>
<p>Asimismo, el interés en los elementos de <em>tierras raras</em> de Groenlandia se centra en el depósito de Tanbreez, que contiene Tantalio, Niobio, Tierras Raras y Circonio, y podría ofrecer una cadena de suministro única para las capacidades hipersónicas del Golden Dome.</p>
<p>En enero de 2026, la revista Forbes reportó que multimillonarios como Jeff Bezos, Bill Gates y Peter Thiel han incrementado sus inversiones en empresas groenlandesas como KoBold Metals y Praxis, anticipándose a que las necesidades de seguridad anularán las barreras ambientales locales en torno a la extracción.</p>
<p><strong>Reacción de Canadá frente al <em>Golden Dome</em></strong></p>
<p>El embajador canadiense ante la ONU calificó el "Golden Dome" del presidente Trump como un <em>sistema de extorsión disfrazado de protección</em>. El año anterior, Trump había afirmado que el «Canadá de América del Norte» (sugiriendo implícitamente que Canadá forma parte de EE. UU.) tendría que pagar 61.000 millones de dólares o enfrentarse a la anexión.</p>
<p>En respuesta, el embajador canadiense, Bob Rae, subrayó que <em>las amenazas a la soberanía están prohibidas</em> según la Carta de las Naciones Unidas.</p>
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<p><small>(*) <strong>N.d.T.</strong>: <em>El término <strong>América</strong> utilizado por Trump o su gabinete puede tener una interpretación amplia... Esto refleja un «enquistamiento cultural» o geopolítico en los Gobiernos de EE. UU., donde «América» puede referirse no solo a EE. UU., sino también a todo el continente o a lo que los intereses del momento requieran, según la doctrina Monroe.</em></small></p>
<p><small>(**) El contexto implícito del Golden Dome sugiere que, si la comunicación con EE. UU. se interrumpe, no se consideraría un fallo, sino que desencadenaría una respuesta preprogramada. Esto se denomina <strong>«salvaguarda contra la decapitación»</strong>: el sistema debe seguir operativo incluso si un ataque sorpresa elimina el liderazgo político-militar en tierra, priorizando y eligiendo dónde atacar o responder de manera autónoma.</small></p>
Con información de https://www.pressenza.com/es/2026/02/washington-rechazo-la-extension-del-tratado-new-start-con-moscu/