
«Cada segundo cuenta», destacó Juan Manuel Santos, expresidente de Colombia, cuando el Boletín de Científicos Atómicos adelantó un segundo su emblemático «Reloj del Juicio Final», acercándolo a la medianoche el 28 de enero pasado.
Por Timmon Wallis para Pressenza
Aunque el principal propósito del Reloj del Juicio Final es señalar cuán cerca está el mundo de un holocausto nuclear, la intervención de Santos en la presentación anual del Reloj se centró en la esperanza. Enfatizó el impulso global que ha tomado el Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares (TPAN) e instó a todos los países a unirse a él.
Hasta ahora, la mitad de las naciones a nivel global han firmado o ratificado este nuevo tratado. Indonesia, el cuarto país más poblado del mundo, se adhirió el mes pasado, sumándose a los 73 Estados que ya son parte. Otros 25 países, incluyendo Colombia, están en proceso de ratificación en sus respectivas legislaturas.
El TPAN prohíbe cualquier actividad relacionada con armas nucleares y establece un marco jurídico vinculante y verificable para la eliminación de todos los arsenales nucleares, que actualmente están en manos de solo nueve países (EE. UU., Rusia, Reino Unido, Francia, China, India, Pakistán, Israel y Corea del Norte).
A pesar de los pasos erróneos que estos nueve países están dando en la actualidad para continuar el desarrollo de sus arsenales, Santos subrayó que tales acciones «no son irreversibles». Recordó también las declaraciones del presidente Trump, quien, días antes, manifestó en el Foro Económico Mundial en Davos su deseo de ver un mundo «desnuclearizado».
Independientemente de las intenciones de Trump en relación a sus palabras, la noción de desnuclearización y la meta de eliminar por completo estas armas antes de que ellas nos eliminen a nosotros son, sin duda, objetivos dignos de apoyo.
En respuesta al Reloj del Juicio Final, el grupo activista CodePink ha lanzado un «Reloj de la Paz» que busca enfocarse en los pasos necesarios para conjurar la amenaza nuclear, en lugar de en las acciones que nos acercan aún más al desastre. Atraer a más países al TPAN es, sin duda, un paso en la dirección correcta, al igual que aumentar la conciencia en Estados Unidos sobre el objetivo de desnuclearización y cómo alcanzarlo.
El Reloj de la Paz de CodePink resalta, al igual que el presidente Santos, la relevancia de las negociaciones entre EE. UU. y Rusia, EE. UU. y China, así como entre EE. UU. e Irán. No se puede lograr un mundo más seguro sin que los líderes de estos países conversen. Sin embargo, los ciudadanos también podemos contribuir. Por ejemplo, sensibilizando sobre este tema, instando a nuestros políticos a que lo tomen en cuenta y ejerciendo presión sobre lo que Alice Slater, coordinadora del Reloj de la Paz, denomina el «Complejo Militar-Industrial-Congresual-de Inteligencia-Medios de Comunicación-Academia-Centros de Estudios» (MICIMATT, por sus siglas en inglés).
Tanto si nos enfocamos en los peligros como en los pasos esperanzadores que se pueden dar, una cosa es segura: ¡Cada segundo cuenta!
Véase también – Pressenza: «En 2026, el «Reloj del Juicio Final» marca 85 segundos para la medianoche»
Con información de https://www.pressenza.com/es/2026/02/un-segundo-mas-cerca-del-apocalipsis/