• El 2 de febrero, la Organización Chin para los Derechos Humanos (CHRO) y el Proyecto de Rendición de Cuentas de Myanmar (MAP) anunciaron el inicio de un proceso judicial por parte de Timor Oriental contra la junta militar de Myanmar, incluido su líder, Min Aung Hlaing, por presuntos crímenes de guerra y contra la humanidad. Este es un hito, ya que es la primera vez que un miembro de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) toma acciones legales contra otro país miembro.

Salai Za Uk, director ejecutivo de CHRO, afirmó: «Considerando la historia de Timor Oriental y las humillaciones sufridas por su pueblo en la lucha por la independencia, existe un sentimiento auténtico de solidaridad hacia el pueblo de Myanmar, que sufre atrocidades a cada momento».

El informe presentado ante el fiscal de Timor incluye evidencia contundente de una violación grupal de una mujer embarazada de siete meses frente a su esposo; la masacre de diez personas, entre ellas un periodista y un niño de 13 años; el asesinato intencionado de un pastor cristiano y tres diáconos; un ataque aéreo indiscriminado a un hospital, que resultó en la muerte de cuatro miembros del personal médico y cuatro pacientes; y un conjunto de ataques dirigidos a iglesias cristianas y otras infraestructuras civiles protegidas por el derecho internacional.

Chris Gunness, director del Myanmar Accountability Project (MAP), que apoya la iniciativa judicial contra la junta myanmesa, comentó: «Este es un avance significativo en el largo camino del pueblo birmano hacia la justicia, la libertad y la dignidad. Aunque el camino esté lleno de obstáculos, este caso envía un mensaje claro. El pueblo birmano está reclamando con firmeza que la justicia y la responsabilidad son esenciales en su lucha contra la dictadura y la tiranía».

Fuente: Mizzima News