Reescribe este titular Todos tenemos derecho a divertirnos, y Trump también

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Él se divierte tirando bombas “just for fun” o sea sólo por diversión, ha dicho. Y el mundo sigue andando, aunque bastante calladito.

Nosotros, la gente común y corriente, no tenemos esa posibilidad, entonces sólo nos queda ir al cine a ver una película de gangsters o a un concierto gratuito en el zócalo de la CDMX, que acá es muy difícil porque está repleto y nos pueden empujar y botar al suelo. Mejor lo vemos por televisión o nos ponemos a leer un nuevo libro de García Márquez, que los hijos todos los días descubren uno que Gabo había escondido al fondo de un closet.

Pero la diversión de Trump es mucho más entretenida. Bombardear a los iraníes porque eran un peligro para la humanidad, como todos sabemos. Él no necesita ir personalmente al terreno, eso es lo bueno, basta que mande a sus soldados, marinos y aviadores y los vea por la televisión, mucho mejor que ver la película ganadora del Oscar que se llama “Una batalla más otra”, que por el título deberían pagarle derechos de autor.

Pero el señor se va a divertir ahora matando gente en Irán y después pasará a Cuba, según dice. Aunque ahí las cosas no le van a resultar tan divertidas, pues los cubanos son invencibles por valientes y patriotas, lo demostraron en playa Girón. Ahora no está Fidel, pero su espíritu, su ejemplo y su inspiración están en cada rincón de la isla.

Desde luego, Trump también se puede divertir viendo de vez en cuando y de cuando en vez, lo que sigue pasando en la franja de Gaza, niños y más niños muertos todos los días con lo que él le manda al asesino serial de por allá.

Y nadie se preocupa ni se desvela por estas guerras y las que están por venir, al fin y al cabo el señor es el dueño del mundo y puede hacer o que le dé la gana, porque ese es un derecho adquirido de los que tienen la platita y las armas que Dios les dio. También puede apretar el botón de la bomba, just for fun y no pasa nada, porque si a alguien se le ocurre contestarle con otra, no importa ya que se ha construido dos bunkers a 300 metros de profundidad, uno en Washington y otro en Mar a Lago en Miami y allí ni las atómicas llegan, según me ha explicado mi inteligencia artificial particular, que me dijo lo siguiente:

  • “Protección ante impacto directo: Las armas nucleares estratégicas modernas y las bombas «antibúnker» especializadas están diseñadas para destruir estructuras enterradas incluso a 300 metros de profundidad.

Factores clave para la supervivencia del búnker:

  • Materiales: Hormigón armado grueso y estructuras diseñadas para soportar altas presiones (onda de choque).
  • Sistemas de aire: Filtros HEPA y sistemas de filtración NBQ (Nucleares, Bacteriológicos y Químicos) para evitar la entrada de radiación y CO2.
  • Ubicación: Lejos de objetivos estratégicos (ciudades grandes, bases militares).
  • Suministros: Almacenamiento de agua y comida para al menos 30 días.

En resumen, mientras 3-5 metros son suficientes para la radiación residual, la resistencia a un impacto nuclear directo requiere profundidades extremas y túneles blindados.”

Además, el señor se ha llevado a muchas chicas menores para salvarles la vida y entretenerlas mientras tanto, como le enseñó su querido amigo Epstein.

¿Y nosotros qué podemos hacer? Pues ver la televisión just for fun mientras se pueda, que el mundo se ha puesto muy complicado. No hay para qué ir al cine, ya les dije que no es necesario ver en la pantalla “Una batalla tras otra”, pues la tenemos en la realidad.

¿Y si los efluvios radiactivos llegan por acá? No importa, dicen que la muerte por radiaciones es suave e indolora y te vas a encontrar con Trump y con Netanyahu en el cielo, porque ellos saben, como fieles creyentes, que se van a ir parar allá. ¿No se van a ir al infierno? Claro que no, porque como yo no soy creyente, sé que no se van a ir a ninguna parte, sólo falta que se mueran primero.

Qué raro que sigan vivos, que ni un infarto les dé ni nadie les ayude en ese trance. Es que los infartos con o sin ayuda les dan ¿a los malos o a los buenos? La verdad verdadera es que no lo sé…

Con información de https://www.pressenza.com/es/2026/03/todos-tenemos-derecho-a-divertirnos-y-trump-tambien/

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