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Nosotros, como voces contra la guerra desde Turquía, Chipre, Grecia e Israel, alzamos un grito común contra los ataques en curso contra Irán y la expansión del conflicto. Este grito no es por el poder de los Estados y los ejércitos, sino por la libertad de los propios pueblos.
Cada nuevo ataque, cada nuevo frente, significa un mayor peligro para la población civil en toda la región. Bajo los bombardeos, las sirenas y las evacuaciones forzosas, la gente lucha simplemente por sobrevivir. A medida que la geografía de la guerra se expande, el espacio para la paz, la libertad de expresión y la democracia se encoge.
La guerra se está imponiendo no solo en los campos de batalla, sino en todos los aspectos de nuestras vidas cotidianas. El colapso económico, la división social, la contaminación acelerada y un clima permanente de miedo, estas son las cadenas invisibles con las que el militarismo oprime a las sociedades. Rechazamos esas cadenas.
Los ataques contra Irán amenazan con desatar un fuego que acabe devorando todo Oriente Medio. Desde el Líbano hasta Chipre, desde el Golfo hasta Turquía, esta guerra pone en peligro el futuro compartido de todos sus pueblos. La paz no es solo una exigencia para Irán, sino para toda la región implicada.
Este acto de solidaridad es un llamamiento a la paz que atraviesa fronteras. La seguridad de las personas no proviene de las políticas bélicas de los gobiernos, sino de su propia organización, su discusión y su apoyo mutuo. Los Estados fabrican la guerra; los pueblos defienden la vida.
Rechazamos la reproducción de la violencia y nos esforzamos por fortalecer la seguridad colectiva y la estabilidad social.
Las políticas de guerra debilitan las condiciones de vida de las sociedades, mientras que las soluciones orientadas a la paz amplían la libertad, sostienen la vida y profundizan la solidaridad. La ocupación y la agresión solo generan una espiral de nuevas crisis; mientras que la paz asegura el futuro común de los pueblos.
Hoy, alzamos la voz en un llamamiento a proteger el futuro. Ampliemos las geografías de la paz, no las de la guerra.
El futuro compartido de los pueblos debe construirse no bajo la sombra de las armas, sino al amparo de la libre voluntad de las propias comunidades.
¡Por la objeción de conciencia y la resistencia al reclutamiento, en favor de la paz!
Con información de https://www.pressenza.com/es/2026/03/llamamiento-conjunto-de-objetores-de-conciencia-y-resistentes-al-reclutamiento-de-turquia-chipre-grecia-e-israel-no-a-la-guerra-contra-iran/