Reescribe este titular Las razones de la tristeza

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Por Elizabeth Subercaseaux*

No es necesario que Estados Unidos, Rusia o China lancen una bomba atómica para que el mundo se muera de tristeza. El mundo ya se está muriendo de tristeza…

Porque entre Estados Unidos e Israel cometieron un genocidio en Gaza donde mataron a más de 20.000 niños, cientos siguen enterrados bajo los escombros, el país se encuentra literalmente en ruinas y los palestinos siguen buscando a sus muertos y enterrando a los que encuentran bajo los fierros torcidos y los restos de casas y edificios…

Porque los líderes europeos reaccionaron lentamente ante la masacre, se limitaron a enviar ayuda humanitaria y muchos de ellos, como Alemania y algunos países de Europa del Este, fueron firmes en su apoyo a Israel. Prácticamente todos ellos siguen diciendo que apoyan la solución de los dos estados cuando saben que esa opción está muerta…

Porque un mandatario cuyo nombre me cuesta mencionar secuestró al presidente de un país para quedarse con su petróleo, asesinando a cien personas en el acto, luego de haber bombardeado a 45 embarcaciones en el Caribe y el Pacífico, con el resultado de 151 personas muertas. El pretexto: esos botes estaban llenos de drogas y constituían un peligro para Estados Unidos. Los botes ni siquiera iban hacia Estados Unidos, nadie pudo comprobar lo que llevaban consigo y de los muertos nunca más se habló. Como si la muerte fuese algo transitorio…

Porque el mismo mandatario, contento con su secuestro, su robo del petróleo y los asesinatos a quienes iban en las embarcaciones, decidió ceder a las presiones de un amigo suyo, otro líder innombrable, que declaró que llevaba 40 años esperando el momento de entrar en guerra contra Irán. Y así fue como de la noche a la mañana, en medio de negociaciones con Irán, estos dos líderes se dieron el gusto de empezar una guerra cuyas consecuencias serán tan inmensas como impredecibles. Las primeras víctimas fueron 150 niñitas que estaban atendiendo a sus clases en un colegio, 6 soldados estadounidenses e incontables otras víctimas civiles de las cuales solo sabremos una vez que termine este conflicto…

Porque los líderes europeos, salvo muy honrosas excepciones, como la del jefe del gobierno de España, no solo parecen incapaces de hacerle frente a estos dos mandatarios, que van camino de aniquilar al mundo, sino que muchos de ellos bajan la cabeza y hasta apoyan las acciones criminales…

Porque no ha pasado un siglo desde que otro genio del mal inició una guerra mundial invadiendo países, amenazando a sus vecinos y armado hasta los dientes de Panzers, Messerschmitt, bombas voladoras, cohetes, misiles, submarinos y armas químicas como Tabun y Sarin, estuvo a punto de destruir Europa.

El mundo se está muriendo de tristeza porque cuando la gente que hasta ayer caminaba tranquila por las calles del Medio Oriente, yendo al colegio de sus niños para buscarlos y llevarlos a su casa para hacer las tareas y jugar, ya no se atreve a salir. ¿Por qué? Porque dos mandatarios, incapaces de medir la descarnada desproporción entre los argumentos que esgrimen y los efectos en esas vidas inocentes, están lanzando una lluvia de bombas y han decidido ponernos al borde de una Tercera Guerra Mundial.

 

*escritora chilena

Con información de https://www.pressenza.com/es/2026/03/las-razones-de-la-tristeza/

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