Las autoridades de Israel y Egipto han reabierto parcialmente el cruce fronterizo de Rafah, el único acceso terrestre entre la Franja de Gaza y el exterior que no atraviesa territorio israelí, después de casi dos años de cierre ocasionado por la ocupación israelí en mayo de 2024. La reapertura comenzó el 1 de febrero bajo un programa piloto que permite el tránsito peatonal, facilitando el movimiento limitado de personas en ambas direcciones tras meses de presión internacional y como parte de un alto el fuego negociado por Estados Unidos. Equipos de la misión de asistencia fronteriza de la Unión Europea están presentes para supervisar el proceso, el cual por el momento no incluye la entrada de ayuda humanitaria, enfocándose en la salida de pacientes y el reingreso de ciertos residentes.

Durante los primeros días de funcionamiento, solo un reducido número de palestinos logró cruzar a Egipto para recibir atención médica, y la cantidad de viajeros se mantiene muy por debajo de lo esperado, debido a rigurosos controles de seguridad que ralentizan el proceso. Decenas de ambulancias y cientos de pacientes que requieren urgentemente atención médica aún están a la espera de aprobación para salir de Gaza, mientras que residentes y organizaciones humanitarias han solicitado agilizar el procedimiento y ampliar el acceso. Además, la apertura, aunque simbólica, ha generado largas filas en ambos lados de la frontera y continúa siendo vista como insuficiente ante las abrumadoras necesidades de la población de Gaza.