Por nuestra tierra americana

La Internacional Progresista impulsa una respuesta política y social ante las amenazas del imperialismo.

Nos encontramos en tiempos difíciles que afectan no solo la lírica y la poética, sino también la ética. El exacerbado narcisismo del presidente de EE.UU. y otros líderes mundiales está poniendo en riesgo la convivencia global, especialmente en nuestra América, a la que intenta devolver a su pasado colonial y de subordinación.

Frente a esta emergencia, la Internacional Progresista ha convocado una reunión urgente de delegados progresistas de todo el mundo los días 24 y 25 de enero de 2026 en Bogotá. Este primer encuentro se llevó a cabo en el Palacio de San Carlos, donde el presidente colombiano, Gustavo Petro, dio la bienvenida a los asistentes, quienes salieron con acciones concretas para combatir el imperialismo y sus aliados.

Diversos representantes de gobiernos, parlamentos y movimientos sociales firmaron la Declaración de San Carlos, comprometiéndose a tres tareas: realizar un diagnóstico compartido de la crisis actual, desarrollar una estrategia de cooperación hemisférica y establecer vías concretas para la acción colectiva. Con esto, se inicia un ambicioso proyecto político que servirá como marco para la coordinación, la solidaridad y la defensa colectiva en toda la región.

Es hora de «defender nuestra América», honrando el legado de figuras como Simón Bolívar, Benito Juárez y José Martí, a través de un plan de acción común que busque consolidar la unidad de las Américas y la libertad de sus pueblos frente a la opresión externa. Habrá desafíos significativos, pero es imprescindible avanzar por nuestras tierras hasta erradicar cualquier intento de reconquista.

La reunión se ha abierto a la ciudadanía en el Teatro Colón de Bogotá, un lugar emblemático que estuvo repleto para la ocasión. En el escenario, junto a David Adler, co-coordinador de la Internacional Progresista, se presentaron personalidades como Susana Muhamad, exministra de Ambiente; Bill de Blasio, exalcalde de Nueva York; y otros representantes de diferentes países y movimientos que se unieron a este clamor colectivo.

También se realizaron intervenciones en video de congresistas estadounidenses que critican las políticas de su presidente, así como de figuras como Emilio Lozada, Ernesto Samper y Naomi Klein.

La emergencia actual exige una respuesta solidaria y conjunta de los movimientos progresistas para frenar la llamada doctrina Monroe. Ante el nuevo orden mundial que intentan imponer, nuestra América plantea una alternativa: que la paz y la estabilidad deben surgir de la acción colectiva de los pueblos, no desde arriba ni desde afuera.

Consignas, que algunos pueden considerar utópicas, pero que son más relevantes que nunca, resonaron en los discursos: “el pueblo unido jamás será vencido”, “patria o muerte”, y muchas más que subrayan la necesidad de justicia y dignidad en nuestra América Latina.

Como recordó Gabriel García Márquez al recibir el Nobel de Literatura, aún es posible forjar una nueva utopía, un futuro donde nadie decida por otros, donde el amor y la felicidad sean reales y donde las generaciones olvidadas tengan una segunda oportunidad.

Las utopías nos inspiran a actuar, y el único momento en que debemos llegar tarde en esta vida es a nuestra propia muerte. Así que no es tarde para actuar, aunque el camino sea difícil, hay razones y argumentos suficientes para defender nuestra América.

Paz, soberanía y democracia.

No olvidemos a Palestina.

Con información de https://www.pressenza.com/es/2026/01/por-nuestra-america/

Previous Post
Next Post
Advertisement