
En el Día Mundial de la Radio, celebrado el 13 de febrero, reflexionamos sobre el poder de la radio para fomentar la convivencia pacífica, la justicia social y el bienestar colectivo. Hasta que la dignidad se convierta en una norma y la unión en una tradición, continuaremos desde las ondas.
Escuchar es el primer paso hacia el diálogo, el diálogo es clave para el entendimiento, y el entendimiento plantea el camino hacia la paz. A través de las emisoras, buscamos la paz, la soberanía y la democracia, conectando voces que nos unen, nos informan y nos inspiran.
La radio como catalizador de paz, ciudadanía, democracia y alfabetización global. Un reflejo de las voces de los pueblos, de las comunidades y de quienes creen en la comunicación participativa, horizontal y social. Este día es “una celebración para agradecer a las emisoras por las noticias que difunden, las voces que amplifican y las historias que comparten” (Unesco).
La radio no depende de la inteligencia artificial, excepto como herramienta; su impacto ha sido evidente a lo largo de su historia, desde el primer radiodrama “Maremoto” en 1924 hasta la famosa transmisión de “Los marcianos invaden la Tierra” en 1938 por Orson Welles.
Su papel en las relaciones públicas y la comunicación destaca en autores como Gómez de la Serna, quien el 21 de noviembre de 1929 protagonizó la primera emisión en directo de la radio en España, y dejó escrito que “El diablo envidia la radio como el órgano ideal para la tentación” (Greguerías onduladas, 2012).
Bertolt Brecht destacó que la radio debería ser «el aparato de comunicación más fabuloso de la vida pública», un sistema que no solo transmita, sino que también reciba y comunique, convirtiendo a los oyentes en emisores” (en Teoría de la radio, 1932).
Walter Benjamin observó la popularidad de la comedia radiofónica, argumentando que esta moviliza el conocimiento hacia lo público y viceversa (publicado en la revista radiofónica Rufer und Hörer, septiembre de 1932).
José Ignacio López Vigil escribió sobre la radio participativa, señalando que “no es -ni será nunca- un modelo acabado, una receta fija. Al igual que la vida, la radio revolucionaria cambia y se adapta cada día” (Hacia una radio participativa, 1988).
De una forma u otra, la radio representa la narración mediante la voz humana, ya sea por ondas tradicionales o a través de internet. Diana Uribe menciona que la llegada del podcast, aunque pueda generar temor o sorpresa, siempre representa una evolución tecnológica que sigue siendo la voz humana (Historia de la radio, 2018).
En cuanto a la radio, Radios Libres, actúa como un «espacio de formación en tecnologías libres para radios comunitarias», ofreciendo libros, manuales y recursos para promover una producción radiofónica independiente de las grandes corporaciones.
Iniciativas en Colombia, como Acción Cultural Popular (ACPO) y Radio Sutatenza, buscan «hacerle la guerra a la ignorancia» fomentando un movimiento radiofónico que invite a los colombianos a ser «protagonistas de su propio progreso».
O ComunicArte, un colectivo de comunicadores comprometidos con la construcción de un tejido social más justo y equitativo desde la comunicación y para el desarrollo democrático de Colombia.
En el Día Mundial de la Radio, alzamos nuestras voces para comunicarnos y entendernos, recordando a los pueblos silenciados y sus justas aspiraciones de dignidad, soberanía y paz. En este día, deseo dedicar palabras de radio a los pueblos de Cuba, Palestina y la República Árabe Saharaui Democrática.
La pobreza ancestral (Georgina Herrera, Cuba)
Pobrecitos que éramos en casa. / Tanto que nunca hubo para retratos;
los rostros y sucesos familiares / se perpetuaron en conversaciones.
Sobre el poeta, el amor, la poesía (Georgina Herrera, Cuba)
Los poetas hacemos democracia con la intimidad. / Quitamos falsos techos, abrimos las ventanas,
descorremos cerrojos fabulosos… / Surge así el poema, / nuestro modo de hacer saber hasta qué punto hicimos grandes / a momentos, a seres tan pequeños.
Introspectiva (Maya Abu Al-Hayyat, Palestina)
Ni todos los minutos de silencio / pueden devolver a la vida una voz.
He vivido una vida repleta de héroes / y de completos bastardos,
que ya no puedo distinguir entre unos y otros.
He visto niños / que dieron a sus padres a la patria,
pero nunca he visto a la patria / darle un huérfano a un padre.
Quiero que todos vivan y que nadie se rinda, / ni siquiera mis demonios / ni siquiera tus demonios.
Y tal vez si ninguno de nosotros se rinde / todos resurjamos / de este infierno.
Ceguera (Zahra Hasnaui, RASD)
¿Dónde estás, mar?
Seguí los traviesos surcos de mis recuerdos. / Miré al horizonte, buscándote.
Miré más allá, no hallé nada. / ¿Dónde están las risas, la música de tus olas de madrugada?
Pregunté y pronto recibí la sentencia: / Pobre, ya ve.
Con información de https://www.pressenza.com/es/2026/02/ondas-libres-y-democratizadas-para-una-ciudadania-soberana-solidaria-y-comprometida/