Meloni en Etiopía: el Plan Mattei y el neocolonialismo italiano del siglo XXI

A mediados de febrero, Giorgia Meloni concluyó su travesía neocolonial en Etiopía, un viaje que sirvió para reimpulsar el Plan Mattei. La primera ministra italiana participó en la segunda cumbre Italia-África y al día siguiente se unió a la Asamblea de la Unión Africana. Estas citas, en realidad, tenían como objetivo reforzar una estrategia donde los intereses energéticos de ENI y el control migratorio son más relevantes que la prometida cooperación al desarrollo. Con el tiempo, las críticas no solo han persistido, sino que han reafirmado el carácter depredador de una operación que remite a viejas prácticas colonialistas, algo que queda patente desde el título de este texto.

El Plan Mattei, aunque no aborda la inmigración de manera directa, busca realizar inversiones en varios países africanos para fomentar que las personas permanezcan en sus lugares de origen. Sin embargo, para alcanzar este objetivo se requerirían recursos considerablemente mayores a los que Italia está destinando. Con tal discrepancia entre la ambición y el presupuesto, surge la pregunta de si hay algo oculto.

Los fondos disponibles en un período de cuatro años ascienden a 5.500 millones de euros, pero no son recursos nuevos. Se trata de un presupuesto ya existente, simplemente reorganizado bajo nuevas denominaciones. Proviene de partidas previas, como el Fondo Italiano para el Clima y el Fondo de Cooperación Internacional, lo que indica que el gobierno ha disfrazado viejas asignaciones para aparentar un esfuerzo extraordinario.

Entre los sectores de intervención, la energía recibe una atención particular. La supuesta generosidad del gobierno italiano es, en muchos casos, evidentemente interesada, ya que el gigante energético ENI, del cual el Plan toma su nombre, tiene un papel central. Resulta evidente.

Así, Costa de Marfil, donde ENI ha comenzado la producción en el yacimiento offshore de Baleine, se presenta como una importante fuente de petróleo y gas. No es casualidad que los migrantes irregulares de nacionalidad marfileña sean los más numerosos entre los que llegan a Italia.

Además, en el Congo y Mozambique, el gobierno italiano ha establecido un acuerdo con la República del Congo para importar gas licuado, equivalente a 4.500 millones de metros cúbicos, previniendo intervenciones complementarias al programa Hinda de ENI. Desde la perspectiva italiana, Mozambique se muestra como un potencial atractivo gracias a sus grandes reservas de gas.

En cuanto a Egipto, país donde Giulio Regeni fue secuestrado, torturado y asesinado, … un caso por el que El Cairo jamás ha asumido responsabilidades. Sin embargo, es un objetivo de interés para ENI, que extrae metano del yacimiento offshore de Zohr.

Pero la relación más sólida del gobierno de Meloni, bajo la dirección de Claudio Descalzi, director de ENI, es con Argelia. Tras el cierre de importaciones desde Rusia, este país se ha convertido en el principal proveedor de gas de Italia.

Curiosamente, Argelia tiene vínculos económicos estrechos con Rusia, dedicando una parte significativa de sus inversiones a armamento y tecnología militar rusas. Por tanto, el dinero que Italia paga por el gas argelino podría acabar en Moscú, a pesar de las sanciones que aplicamos.

Es cierto que la intervención de Italia en África no se asemeja al duro colonialismo del régimen fascista, que en Etiopía perpetró atrocidades sin enfrentar consecuencias. Sin embargo, no se puede decir que los escasos recursos que Italia destina no obtienen una buena retribución. El instinto depredador se ha vuelto más sofisticado, pero al final son las grandes compañías de hidrocarburos, y no los gobiernos, quienes marcan la pauta. Así, Meloni es solo el intermediario y ENI el verdadero actor principal…


N.d.T.: Se han adaptado algunos pasajes o frases del texto original, manteniendo su significado, para que un lector de habla hispana entienda mejor lo que originalmente se planteó con matices italianos.

Con información de https://www.pressenza.com/es/2026/02/meloni-en-etiopia-por-el-plan-mattei-el-neocolonialismo-italiano-del-siglo-xxi/

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