Cuba y la Asistencia Internacional: Una Reflexión sobre la Solidaridad y el Socialismo
La mayoría de las naciones que brindan apoyo a Cuba lo hacen alegando motivos humanitarios, conscientes de que las políticas de Trump impactan negativamente la vida del pueblo cubano. Esto, a menudo, es una manera de evitar posibles represalias del gobierno estadounidense.
En este contexto, es importante entender la postura del gobierno mexicano, cuya economía está fuertemente influenciada por Estados Unidos, su principal socio comercial, dado que comparten una extensa frontera. A pesar de esto, la presidenta Claudia Sheinbaum ha reafirmado repetidamente la independencia y soberanía de México, destacando que colabora con EE. UU. en temas de seguridad y lucha contra el narcotráfico, pero no se considera subordinada.
El 9 de febrero, México envió a Cuba dos barcos cargados con productos solicitados por la isla, como leche, aceite y carne. Además, hay muchas toneladas de leche en polvo listas para ser enviadas. La presidenta también ha señalado que México continuará enviando petróleo y sus derivados, aunque aún queda por ver cómo lo llevará a cabo.
En cuanto a la intervención estadounidense en Venezuela y el endurecimiento del bloqueo contra Cuba, el gobierno mexicano ha expresado su condena. Estas acciones buscan restringir no solo el abastecimiento de petróleo, sino también de alimentos y medicamentos, con la intención clara de causar inanición y colapso en la isla, provocando una parálisis total del país.
Los cubanos han demostrado ser un pueblo resiliente; la historia está llena de ejemplos de ciudades que han resistido asedios. Tomemos el caso de Leningrado, que fue sitiada por Hitler desde el 8 de septiembre de 1941 hasta el 27 de enero de 1944. Durante esos 872 días, la ciudad sufrió ataques continuos, frío y escasez extrema, pero resistió heroicamente.
Los cubanos, enfrentando adversidades, son capaces de adaptarse y sobrevivir. Buscarán alternativas, como cocinar con leña o caminar largas distancias. Trump probablemente no se da cuenta de que sus acciones podrían resultar en una exaltación del socialismo bien entendido, recordándonos la derrota en Playa Girón, que fue un hito para América Latina.
Así, muchos de nosotros, al apoyar a Cuba, lo hacemos por convicciones políticas además de humanitarias. Creemos en el socialismo, pues Cuba es uno de los pocos países que logró mantenerse independiente tras la disolución de la URSS y el colapso de otros estados de Europa del Este.
Cabe señalar que el derrumbe del socialismo en Europa no fue resultado de su defecto intrínseco, sino de la falta de autenticidad en su aplicación. Un verdadero socialismo debería ser un gobierno del pueblo, promoviendo la solidaridad, el respeto mutuo y la conexión con la naturaleza, no porque la humanidad sea inherentemente buena, sino como única vía para sobrevivir en un futuro que todos debemos construir.
Con información de https://www.pressenza.com/es/2026/02/los-problemas-de-cuba-no-son-solo-humanitarios/