Lo que se dice en ocasiones, incluso por personas como doña Jeannette Jara, es que Cuba no es un país democrático; no sé por qué se sostiene eso.
Decirlo es pura ignorancia o mala fe. En Cuba, se respetan los derechos humanos y, en muchos aspectos, se aplican más que en varios países del mundo. He mencionado esto muchas veces y no dudaré en repetirlo para quienes no lo saben.
Consideren que el artículo 1 de la Declaración Universal de Derechos Humanos dice que todos los seres humanos deben actuar fraternalmente entre sí. Yo no puedo sentir esa fraternidad hacia quienes atacan a Cuba sin conocimiento, en especial contra el imperio norteamericano que cree poseer el mundo.
Los cubanos son increíblemente fraternales y generosos; no preguntan sobre tu postura política. Nosotros éramos exiliados de izquierda, pero muchos turistas eran tratados con amabilidad, se les brindaba información sobre lugares y se les ayudaba en lo que necesitaban.
Don Aldo reclama una prensa libre, donde todos puedan expresarse. ¿Existen medios de oposición? No, porque no se permiten. ¿Y por qué? Porque Cuba es un país pequeño, con escasos recursos, que se encuentra en conflicto con la potencia más grande del mundo. Todos sabemos del bloqueo estadounidense que impide a Cuba comerciar con otros países. Hay intentos constantes de causar sufrimiento, y han tratado de invadir Cuba.
¿Cuba inició esta guerra? No, fue iniciada por los estadounidenses y continúa. ¿Un país en guerra debería permitir medios del enemigo? Durante la Segunda Guerra Mundial, Inglaterra no permitía periódicos nazis.
¿Es el derecho a tener un diario de oposición el único que importa? En Chile, tampoco hay medios de oposición impresos de manera justa. El Clarín no recibe financiamiento, y el medio Punto Final tuvo que cerrar por falta de recursos. ¿Cuál es la realidad?
Hay numerosos derechos humanos que se respetan y se aplican en Cuba: el derecho a la salud, la educación y el trabajo, entre otros. La justicia laboral permite resolver conflictos, y yo puedo dar fe de ello, tras trabajar seis años en el Ministerio del Trabajo. Existen también tribunales penales para delitos y faltas.
La mayoría del presupuesto cubano se destinaba a servicios sociales; hoy, eso es incierto porque apenas hay acceso a la luz.
Cuba cuenta con el mejor sistema educativo de América Latina. Desde el triunfo de la revolución, se lanzó una gran campaña de alfabetización, logrando eliminar el analfabetismo. Todos estudian; quien es técnico busca ser profesional, y la secretaria de mi oficina, por ejemplo, estudiaba idiomas. Siempre ha habido un promedio de 20 estudiantes por docente, pero el bloqueo ha complicado esto.
El sistema de salud es ejemplar. Hay un médico en cada barrio, y se gradúan miles de médicos al año, muchos de los cuales trabajan en lugares remotos en otros países. Cuba ha sido reconocida por tener una baja tasa de mortalidad infantil, comparable a la de países desarrollados, y ha desarrollado vacunas contra el cáncer y logrado eliminar la transmisión del VIH de madre a hijo.
Y mucho más, como en el deporte y el arte: ballet, música, entre otros.
El mayor logro de la revolución cubana ha sido su enfoque en la transformación ética de la sociedad. Pocos pueblos, como el cubano, son capaces de renunciar a su propio sustento para ayudar a sus hermanos en otros lugares.
Ese es el país que Don Aldo busca destruir por hambre y oscuridad, pero no lo conseguirá; el pueblo cubano brilla con luz propia y comparte esa luz con el mundo.
Con información de https://www.pressenza.com/es/2026/02/los-derechos-humanos-en-cuba/