La música como voz de la resistencia

Diez años tras el Acuerdo de París, la crisis climática se intensifica y las respuestas políticas siguen siendo inadecuadas. En este escenario, la protesta social ha emergido como un medio legítimo para demandar cambios profundos, aunque también ha sido objeto de vigilancia, cuestionamiento y represión creciente.

El activismo ambiental ha adoptado nuevas estrategias que buscan impactar la sociedad más allá de los canales habituales de movilización. Las intervenciones simbólicas y las acciones no violentas subrayan la urgencia de la acción, al mismo tiempo que ponen de relieve la tensión entre las manifestaciones pacíficas y las respuestas institucionales que intentan desacreditarlas o criminalizarlas.

En esta coyuntura, la música puede funcionar como un megáfono de la protesta, creando espacios para la reflexión y el diálogo. Con este objetivo surge (Tal vez) tarde, una pieza de Alis buzo que aboga por utilizar la música como herramienta para sensibilizar y movilizar a la sociedad.

Fusionando pop y rap con una base electrónica moderada, la canción pinta un panorama donde arden océanos, calles y conciencias, evocando imágenes de desobediencia civil, represión e inacción política. Incluye fragmentos de audio grabados durante protestas reales, que contrastan diferentes perspectivas sobre la crisis climática: comentarios del divulgador Fernando Valladares, defendiendo las acciones del Congreso de los Diputados en abril de 2022 y exhortando a la comunidad científica a actuar; la voz de una trabajadora del Museo del Prado pidiendo a los periodistas que no registren a dos jóvenes que se han pegado a un cuadro; y la reacción de un transeúnte que confronta a los activistas en la calle.

“La música representa una forma de resistencia, capaz de movilizar emociones y llegar donde las palabras solas no logran”, afirma Alis buzo. “No es tarde para mitigar los efectos más graves de la crisis climática, pero es crucial que empecemos a actuar ya. Tenemos el deber de dejar un planeta habitable para las próximas generaciones; es momento de unirse y construir el futuro que deseamos.”

Iniciativas como esta nos invitan a reflexionar sobre cómo se narra la protesta no violenta. En tiempos donde la represión de quienes defienden el derecho a un futuro habitable parece aceptada, la música puede visibilizar tensiones y desafiar los marcos desde los cuales se evalúa la acción colectiva.

Con información de https://www.pressenza.com/es/2026/01/la-musica-como-altavoz-de-la-protesta/

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