Irán en la actualidad

Resumen de un mes de sufrimiento

Desde hace unos meses, he comenzado a comprender lo que realmente implica abogar por la paz y los valores humanos. La naturaleza humana es compleja, y nuestras acciones también lo son. Por un lado, hay compromisos verdaderos y consistentes, pero, por otro, la dificultad de unir fuerzas para construir la paz se hace evidente cada día. «Otro mundo es posible y necesario» sigue siendo mi lema, y mientras más progreso observo, más me doy cuenta de los obstáculos para lograrlo «juntos».

Esta misma sensación me acompaña al querer denunciar la brutalidad que vive el pueblo iraní: asesinatos, torturas, trata de mujeres y niñas. No podemos permanecer en silencio ante tal barbarie. Esta situación no se trata de política de derecha o izquierda, sino de humanidad. Nada en nuestra sociedad puede justificar el silencio; es un lujo que no podemos permitirnos.

Aunque los medios de comunicación establecen prioridades, la muerte de 40.000 personas —y no 3.000 como se reportó anteriormente— debe ser visibilizada. De Irán, sé lo básico: es un país persa, no árabe, que ha mostrado cierto avance en la condición de las mujeres comparado con realidades vecinas, ya que estas pueden conducir, ser médicas y ocupar cargos públicos. Sin embargo, las mujeres todavía enfrentan el temor de la policía moral, la opresión por no usar velo, aunque no sea obligatorio, y muchas veces requieren el permiso de un hombre para realizar trámites administrativos.

Tuve la oportunidad de hablar con una activista iraní desde Chile, quien prefiere permanecer en el anonimato, a un mes de la masacre en Teherán y otras localidades.

“En Teherán, cada persona conoce al menos a dos que han muerto por la represión de las protestas. Un matrimonio con una niña de tres meses escuchó disparos y decidió abrir la puerta a los manifestantes, pero todos fueron alcanzados. La bebé quedó sola y falleció de hambre. Fue encontrada por sus abuelos tres días después.”

“En Rasht, los manifestantes tomaron un antiguo mercado, donde los vendedores se unieron a las protestas. A pesar de las amenazas policiales, se negaron a abrir. La policía los encerró y quemó todo el lugar, resultando en 400 muertes. Los que intentaron escapar fueron disparados.”

Ya habían habido manifestaciones previas por el descontento por el aumento de precios y la falta de medicamentos. Aunque hay un embargo estadounidense en Irán, no es la única causa del sufrimiento; la mala gestión y la concentración de riqueza han hecho insostenible la vida diaria.

“Después de que Trump llamó a manifestarse contra el régimen y prometió ayuda, las familias salieron a la calle. Sin armas, fueron recibidos por disparos de la policía, que cortó la luz y toda comunicación.” Ya hay pruebas documentales de que grupos armados ingresaron a hospitales para sacar a heridos.

“Les dieron el infame tiro de gracia en la cabeza”, confirman fuentes. Videos muestran que algunas víctimas aún llevaban dispositivos médicos y ahora se encuentran sin vida en los pasillos de la morgue. Quienes logran ingresar para identificar a sus seres queridos filman otros cuerpos para su identificación.

Lo que resulta difícil de confirmar, pero que nos relata nuestra fuente, es la trata de mujeres y niñas, “alrededor de 2000 han sido entregadas a grupos armados extranjeros a cambio de apoyo en la represión,” y han sido reportadas como desaparecidas.

En América Latina, es difícil imaginar ser mujer en un régimen teocrático como en Irán. “Nos valoran menos. En caso de indemnización, la mujer vale la mitad. Además, no tenemos libertad de elección en nuestra vestimenta. Si algo sucede, se nos culpabiliza por ir sin velo. Me han llamado la atención por no vestir con ropa de manga larga y sin maquillaje.”

El embargo, la mala gestión de la riqueza, la falta de separación entre religión y Estado, y la precariedad de la situación de las mujeres conforman un complejo rompecabezas. No es mi intención profundizar en estos temas aquí. Creo que hay muchas personas que preferirían construir una democracia real, en vez de someterse a injerencias extranjeras. Pero lo urgente ahora es detener la masacre, buscar a los desaparecidos y reconstruir la confianza en niveles que hoy parecen imposibles.

“Todos están deprimidos, tanto quienes están ahí como quienes estamos afuera. Mi primer contacto con mi familia fue ocho días después de la represión. Hablé con mi hermano; no podíamos más que llorar. No había palabras; sabíamos que nuestras comunicaciones estaban siendo vigiladas, y cada llamada era limitada a dos minutos.” En este 2026, esa fue nuestra forma de comunicarnos tras una semana de terror, buscando a nuestros familiares entre los cuerpos en las calles.”

Esta es la realidad de muchas familias que están obligadas a abandonar su país en busca de un futuro sin discriminación, donde puedan expresarse y garantizar sus necesidades básicas. Esta situación también afecta a familias iraníes en América Latina, Estados Unidos, Canadá y Europa. Desde la diáspora, se presiona para opacar el régimen de los ayatolás y construir una democracia estable, con derechos para todos, poniendo fin al hambre, a la escasez y sobre todo, a la represión y los asesinatos.

Fuentes consultadas:
2026 Iran massacres
Diario Libre

Prensa Latina
El Mundo
Al Jazeera
BBC Mundo
BBC Mundo
CNN

Con información de https://www.pressenza.com/es/2026/02/iran-en-tiempos-modernos/

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