He mencionado este tema en diversas ocasiones, pero siento que es necesario expresarlo aquí. Es irresponsable interpretar las acciones del gobierno de Estados Unidos, incluyendo las constantes declaraciones de Trump, como si se tratara de un país estructurado y controlado.
¿A qué me refiero con controlado? A un país que sigue reglas claras, establece objetivos y evalúa alternativas para cumplirlos. Pero las acciones del trumpismo no sugieren nada de eso.
Se asemejan a un Godzilla descontrolado, intentando sobrevivir acaparando todo lo que pueda. Son los últimos intentos de un sistema que se desmorona, como un piano cayendo desde lo alto de una torre Trump. Entre los tiranosaurios, tienen brazos tan cortos que abarcan mucho menos de lo que desearían.
En Argentina jugamos a un juego llamado Truco, que se juega con cartas españolas. Es similar al mus español, pero tiene sus propios códigos y señas. La carta más poderosa es el ancho de espada, que supera a todas las demás.
Esta reflexión surge de una reciente entrevista a Julio Fernández Baraibar, fundador del Comité Nacional BRICS de Argentina, quien comentó sobre la estrategia de Trump: “toda su política radica en hacerte creer que tiene dos anchos de espada, aunque todos saben que solo hay uno”. Trump, como estadista, es un gran jugador de póker, de truco o de mus. No muestra sus cartas, pero da la impresión de tener la mejor mano.
Lo vimos en su arriesgada actitud hacia Venezuela, tratando de intimidar a los demás países latinoamericanos y posicionándose como el severo castigo para quien se atreva a desafiarlo. Aunque logró algunas respuestas diplomáticas cautas, las acciones cuentan una historia diferente.
Desde Delcy Rodríguez saludando a los embajadores de Rusia, China e Irán tras asumir su cargo, hasta el fortalecimiento de lazos con China, Cuba manteniendo su serenidad, Brasil multipolarizando su comercio, y México limitando la intervención de marines… Es irrelevante que Trump considere como logros las continuidades de programas que llevan años en funcionamiento, como la lucha antiterrorista en Colombia.
Parece que Irán ha quedado fuera de los planes de Trump, luego de las advertencias de Turquía y los países árabes sobre las posibles repercusiones en Asia Occidental de una intervención armada. Falta saber hasta dónde está dispuesto a llegar Israel, que ha estado intensificando sus planes expansionistas en tiempos recientes.
En cuanto a Groenlandia, la situación se torna cómica. La advertencia de Dinamarca sobre una respuesta militar a una potencial incursión estadounidense, respaldada por Francia y posiblemente Suecia, es notable. El canciller alemán subraya la conexión europea de Rusia y la posibilidad de avanzar hacia nuevas relaciones.
¿Era esto parte del plan de pacificación para Ucrania de Donald Trump? Lo dudo. Más bien parecen ser imprevistos de líderes europeos improvisados, que actúan sin asesoría y deben rendir cuentas ante intereses que luego los descartan, aunque algunos sean reciclados por deudas acumuladas.
En este contexto caótico, no es prudente tomar decisiones apresuradas. Hay que estar atentos a los recursos que podamos acumular, ya que el dólar podría desvanecerse al igual que la credibilidad del propietario de Mar-a-Lago.
Queridos amigos y amigas, seamos cautelosos con las relaciones influenciadas por propaganda. Busquemos acercarnos, escucharnos y reconocernos mutuamente. Es tiempo de cuidarnos y permanecer unidos.
Con información de https://www.pressenza.com/es/2026/01/manotazos-de-ahogado-a-la-americana/