Estados Unidos ha decidido retirarse de la Organización Mundial de la Salud (OMS), una medida derivada de una de las órdenes ejecutivas firmadas por Donald Trump en su primer día de segundo mandato.

En un comunicado oficial de la ONU, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, manifestó su profunda tristeza por esta decisión y expresó su inquietud ante las implicaciones que podría tener.

A pesar de los compromisos del gobierno estadounidense de seguir colaborando con otros países en el ámbito de la salud, esta decisión presenta serias dificultades para la coordinación y la lucha contra enfermedades infecciosas, según diversos expertos.

Además, se cierne el inconveniente de perder la significativa financiación proveniente de Estados Unidos. La OMS ha señalado que el país dejará una deuda de aproximadamente 133 millones de dólares en contribuciones pendientes correspondientes a los años 2024 y 2025.