
En los últimos dos años, he tenido varias conversaciones con amigos que han manifestado cierta «preocupación» por mi sinceridad acerca de la hipocresía y el belicismo que han llegado a definir el enfoque del Partido Demócrata en el siglo XXI.
Algunos de estos amigos han mantenido cierta distancia, preguntándose en ocasiones si me he «desviado hacia la derecha», mientras que otros han asumido que podría haberme «convertido en MAGA».
Así que aquí está la cuestión: en comparación con el 99% de los demócratas, me considero un piloto de combate socialista-comunista, trans y de extrema izquierda, que lanza flores en vez de balas (figuradamente).
Desde mi perspectiva, si en 2026 te identificas como un «demócrata centrista» (o republicano), eres un dron miope, perpetuamente guerrillero, que enaltece a los oligarcas (en términos políticos), incapaz o poco dispuesto a esforzarse por salir del adormecimiento que esta cultura centrada en la violencia te ha inducido a confundir con la realidad «razonable».
En resumen, preferiría saltar del puente de Brooklyn que apoyar a cualquier representante de la clase multimillonaria bipartidista obsesionada con la guerra y controlada por donantes. Llamémoslo «Rechazo Consciente».
Es necesario dejar de ver el pensamiento crítico auténtico y bien intencionado como una amenaza. Cuestionar la narrativa del statu quo solía ser admirado dentro de nuestro Partido Demócrata. Hoy en día, casi se considera una traición.
En fin, no es algo personal (aunque pueda parecerlo). Tengo amigos de diferentes inclinaciones políticas (izquierda, derecha y centro; ¿qué significan esos términos hoy en día?). Solo deseo aclarar mi posición, nada más.
Con información de https://www.pressenza.com/es/2026/01/llamalo-rechazo-consciente/