La biblioteca pública de Caldera fue el escenario del cierre del proyecto «Enraizando», que contó con la valiosa participación de mujeres mayores de la localidad. Este proyecto tuvo como objetivo resaltar la conexión entre las mujeres de Caldera y la naturaleza, presentando un video que muestra el trabajo realizado en los hermosos paisajes de la comuna de Caldera y la región de Atacama. Cuatro mujeres calderinas, Amparo Abell, María Martínez, Marisol Godoy y María Díaz, compartieron sus conocimientos y recuerdos sobre el cuidado de las plantas y su relación con el entorno en un lugar caracterizado por su aridez y su cercanía al mar, narrado por Patricia Bravo.
Ximena Cañas, miembro del colectivo artístico «Uniendo Imaginarios», destacó: “Creamos una trilogía sobre los oficios de las mujeres mayores en Atacama, especialmente en Caldera. Hemos desarrollado tres cápsulas audiovisuales de videoarte, explorando paisajes desérticos, costeros y del desierto florido. La trilogía busca dar visibilidad a esos oficios que han quedado en la sombra, reflejando la historia de las mujeres y disidencias que han trabajado en ellos. La inspiración vino de nuestras abuelas; muchas de nosotras crecimos viendo a nuestras abuelas cocinar y tejer, y ahora también nos sentimos conectadas con las plantas y la naturaleza, con un creciente interés por las tradiciones de los pueblos originarios.”
Esta iniciativa, dirigida por la Plataforma Uniendo Imaginarios, es la tercera parte de la trilogía «Nuestras Ancestras», que ha puesto de relieve los oficios de las mujeres a través de sus obras. Las dos entregas anteriores fueron «Floreciendo la Huella» y «Tejiendo Paisajes». El video de «Enraizando» incluye entrevistas a varias mujeres de Caldera, cuyas voces enriquecen la pieza, y se llevó a cabo la interpretación de las participantes en distintos paisajes naturales de la comuna.
Lucía Valenzuela, directora de arte del video «Enraizando», comentó: “Este es el cierre de una trilogía sobre los oficios de las mujeres de Atacama, cuyo fin es visibilizar su labor, crear un archivo de memoria y homenajear a aquellas que cultivan plantas, flores y hortalizas. Las grabaciones se realizaron en lugares icónicos, como el desierto florido, capturando la esencia de las mujeres que cultivan en un entorno tan hostil como el desierto de Atacama. La narrativa visual busca construir un registro audiovisual sobre el territorio y las mujeres de Atacama.”
Finalmente, Amparo Abell, una de las protagonistas de «Enraizando», expresó: “Me parece maravilloso. En esta etapa de mi vida, esto me revitaliza. Me siento agradecida de compartir con mis compañeras, María, Angélica y Marisol, ya que hemos fortalecido nuestros lazos en torno a nuestro amor por las plantas. Aunque no siempre conocí este mundo, mi madre me inspiró con su amor por el jardín, y al final, descubrí mi propia pasión por la naturaleza.”
«Enraizando» invita a la comunidad a pausar, observar y reconectar con estas historias que enfatizan la importancia de preservar las memorias, el territorio y las plantas para el futuro y bienestar de la región de Atacama, dejando un registro valioso de los saberes de las mujeres de nuestra comunidad.
Con Información de tierramarillano.cl