Posible crisis energética mundial debido a la inestabilidad política en Irán y Venezuela.



Expertos globales advierten que una inestabilidad política en Irán podría tener profundas repercusiones en los mercados del petróleo y finanzas a nivel mundial. Andreas Goldthau, director de la Escuela de Políticas Públicas Willy Brandt, menciona que la importancia de Irán supera notablemente a la de Venezuela, ya que el primero produce cuatro veces más crudo. Actualmente, Irán es el tercer mayor productor de la OPEP, contribuyendo al 4 por ciento de la demanda global, en contraste con el 1 por ciento de Venezuela.

El riesgo geopolítico en el Golfo Pérsico es un factor crucial para la estabilidad económica mundial, dado que la región alberga la mitad de las reservas de petróleo del planeta. Un conflicto prolongado en esta área tendría un impacto en los precios mucho más severo que cualquier crisis sudamericana. Aunque Venezuela tiene las mayores reservas de crudo pesado, las dificultades técnicas en su extracción y el complicado acceso al Cinturón del Orinoco limitan su impacto en comparación con la capacidad de exportación de Irán.

La industria petrolera iraní se enfrenta a retos estructurales graves debido a sanciones internacionales y ataques a su sector intermedio, afectando la calidad de sus productos refinados. La carencia de inversión y tecnología moderna ha llevado al Estado a ofrecer su petróleo a precios descontados para atraer compradores. Esta situación ha generado una crisis interna marcada por hiperinflación y deterioro de la infraestructura energética, impidiendo que el país brinde energía asequible a su población, a pesar de su riqueza natural.

El futuro del régimen de Teherán podría estar influenciado por la reacción de los trabajadores del sector petrolero en Juzestán a las recientes protestas sociales. Un paro general en esta industria, similar al que ocurrió en 1978, podría desestabilizar el equilibrio de poder regional y provocar un cambio de gobierno o un conflicto interno prolongado. Analistas financieros como Mark Mobius advierten que una caída en la producción iraní podría disparar los precios del crudo de inmediato, aunque otros productores podrían compensar el déficit a medio plazo.

El escenario más crítico para la economía global sería la expansión del conflicto hacia el Estrecho de Ormuz, por donde transita más del 25 por ciento del petróleo transportado por mar. Un bloqueo de esta ruta estratégica, junto con posibles ataques a instalaciones en países vecinos, podría llevar el precio del barril de petróleo hasta los 120 dólares, según proyecciones bancarias. Además, el sector de gas natural licuado podría verse gravemente impactado, provocando un aumento significativo en los costos de energía para Europa. (NP-Gemini-DW)

Con Información de www.nuevopoder.cl

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