«El patrón que hemos observado en los últimos meses es especialmente alarmante, ya que no se trata de incidentes aislados, sino de una actividad criminal sostenida y organizada que impacta la infraestructura de telecomunicaciones de Copiapó», comentó Isaac Henríquez, gerente de Ingeniería de Red de Movistar Chile.
Un delito que afecta directamente la vida cotidiana de Copiapó
Este tipo de crimen tiene un impacto inmediato y significativo en la comunidad, ya que no solo deteriora la infraestructura, sino que también deja a sectores enteros sin comunicación; interrumpe servicios esenciales que requieren conectividad; afecta las operaciones comerciales, imposibilitando procesar pagos y utilizar sistemas básicos; complica el acceso a servicios de emergencia; perjudica a los estudiantes que dependen de plataformas digitales; y aísla a familias y adultos mayores al privarlos de medios de comunicación.
El robo de cables causa una desconexión repentina que desestabiliza la seguridad, las rutinas y el funcionamiento normal de la ciudad.
Ante esta situación, Movistar Chile, en colaboración con ALTO Chile (empresa multinacional especializada en la protección de activos), ha intensificado sus esfuerzos legales durante 2025, logrando un incremento del 33% en la judicialización de los casos de robo de cables, lo que refleja su compromiso por perseguir legalmente estos delitos y buscar sanciones efectivas.
A esto se añade el creciente problema del robo de baterías en sitios de telecomunicaciones a nivel nacional. Estas baterías son cruciales para mantener en funcionamiento un sitio móvil durante cortes de electricidad, permitiendo que las personas sigan comunicándose a través de sus teléfonos. Por lo tanto, el robo de estos elementos puede dejar a miles sin comunicación en situaciones de emergencia.
La participación comunitaria es fundamental para reducir este tipo de delitos. Se alienta a la población a realizar denuncias anónimas de cualquier actividad sospechosa relacionada con la infraestructura de telecomunicaciones (cableado, antenas, etc.), como la presencia de personas manipulando instalaciones, cortes inesperados o movimientos inusuales en postes o cámaras subterráneas.
Las denuncias se pueden realizar a través del número 800 760 911, un canal anónimo disponible para recibir información que ayude a prevenir nuevos delitos y proteger la continuidad de los servicios esenciales en la región.
Con Información de tierramarillano.cl